Domingo, 16 de diciembre de 2018

Inés Luna Terrero, la heroína modernista

Charo Alonso, que presenta este jueves su nueva obra en la Diputación, es profesora de Lengua Castellana y Literatura y doctora por la Universidad de Salamanca en la obra de la escritora mexicana Elena Poniatowska. Siempre ha compaginado la docencia con la escritura en prensa (colabora con SALAMANCArtv AL DÍA) así como la investigación en la literatura hispanoamericana de mujeres. En la actualidad, dA clases en el IES Mateo Hernández.

[Img #250102]

Allá en las tierras de Vitigudino donde tan feliz fui como profesora, me hablaron de aquel caserón abandonado a su suerte donde reinaba el fantasma de una mujer capaz de darle de comer a un toro de lidia en su mano, la misma mano con  la que dirigía sus tierras con esa fuerza propia de quienes tienen un destino inusual.

La semilla de Inés Luna fue desde el principio insidiosa y constante, y me acompañó hasta que conseguí a duras penas escribir su historia desde la vaguedad de la novela. ¿Quién era esa Inés Luna, la mujer muerta en 1953 en Barcelona que ahora nos contempla desde las paredes del Archivo Histórico Provincial, una mujer que [Img #250103]fotografiaba su vida, su casa, sus viajes, su perro, su persona, su soledad sonora? ¿Quién era aquella heredera de los terratenientes políticos de Salamanca cuyo abuelo había trazado las líneas ferroviarias de la provincia y cuyo padre –tan magistralmente estudiado por el profesor Eladio Sanz- había iluminado la ciudad y traído uno de los primeros coches que ella misma conducía? Inés, luna creciente, no paraba de insistirme desde los libros en los que Salvador LLopis, Macu Vicente, Ignacio Francia, Martín Patino o Luis Arias González la retrataban. Inés, la enamorada de su ciudad charra, del Madrid alfonsino que vivió de joven, la dueña de esa misma juventud apasionada que, en la casa de la dehesa que levantara su padre, Carlos Luna, se enamoró de un mozo causando el escándalo que la acompañaría toda su vida. Inés que toma las riendas, tras la muerte de sus padres, de una heredad cuya responsabilidad es solo suya, porque sus historias de amor con el Conde de Alba de Yeltes, con el corredor de coches Laffite, con tantos prohombres de Salamanca, no consiguen que se entregue ¿Amó Inés Luna tanto tanto como me imagino al dictador Primo de Rivera? ¿Es verdad que vino a Salamanca y ella le esperó en su casa encantada, en el Cuartón donde escandalizó a la provincia con su modernidad y su capacidad para tomar el volante y salir de la finca a recorrer mundo con la única compañía de su Miss y sus perros? Inés Luna es uno de los personajes más fascinantes de la historia salmantina, representa la modernidad, la diferencia, el enraizamiento con el campo y la capacidad de volar en soledad, de no hacer caso a la maledicencia provinciana… Inés Luna es un personaje al que debemos volver con el deseo de entendernos mejor a nosotros mismos. Un empeño que, gracias  la Diputación de Salamanca, a las imágenes cedidas por la Fundación Inés Luna Terreros al Archivo Histórico Provincial, es un pequeño acercamiento a su persona. A esta Dama Luna que merece que la miremos a la luz de la admiración y del reconocimiento.

Charo Alonso