Viernes, 23 de octubre de 2020

España, lo español, el español

El hábito que hace una costumbre que conforma un carácter.

Hace una horas un pariente cercano me envió un video en el que con imágenes de lugares de España y una canción se ensalzaba la condición de ser español.

El sentido de pertenencia, el arraigo…

El sentido de pertenencia es sentirse parte de un grupo, una sociedad o de una institución, esto tiene su origen en la familia ya que es el primer grupo al que pertenecemos. Al serle fiel al grupo y siguiendo sus normas se da una identidad y una seguridad, mientras más segura se sienta la persona, más elevado será su sentimiento comunitario y estará más dispuesta a seguir normas de convivencia. Cada logro, es un granito de arena para la institución y también es la construcción de nosotros mismos y de nuestra sociedad. Cuando tenemos sentido de pertenencia y satisfacción es posible que logremos vivir en un mejor ambiente, ya que nadie cuida lo que no valora. En cambio, lo que más valoramos merece todo nuestro cuidado y atención.[1]

 

Así se define el sentido de pertenencia en un blog referente “VALORES”.

 

[Img #454857]Los que aseveran y sentencia la inexistencia de valores en nuestra sociedad y en las propias personas, están asegurando que entre otros, éste valor, el sentido de pertenencia no existe.

 

En España este VALOR parece estar discutido y redefinido de continuo en los últimos siglos, si es que no es desde el mismo momento en que se habló de España. Esta singularidad hace que los españoles (entiéndase por aquellos nacidos en lo que la Unión Europea y el resto de la Comunidad Internacional, es decir, el resto del mundo llama España) tengamos una forma de ser diferenciada de quienes tiene un sentido de pertenencia más asentado.

 

Como siempre digo, nada es bueno ni malo si no limitante o no limitante para el objetivo y la meta que nos hayamos propuesto. Y si la meta es la convivencia pacífica de quienes habitan un mismo territorio parece ser que la falta de este VALOR no conduce a la consecución de la meta prefijada. Es por ello que con responsabilidad y consciencia nos enfrentamos de continuo a un tira y afloja de quienes mantienen ser españoles y quienes no se sienten españoles.

 

Esta manera de habitar la tierra que pisas genera un carácter que proviene de una costumbre que se ha conformado con hábitos que no son más que repeticiones conscientes o no de actos, gestos, palabras… Lo español sería entonces el carácter de que quien tiene la costumbre de serlo por la repetida y constante presencia en su vida de hábitos que le identifican como tal a través de su lenguaje verbal y no verbal.

 

Estos hábitos, que pueden ser de lo más sencillo, como cantar una canción a modo de himno, saludar a la bandera que representa el territorio que pisas, honrar los  símbolos que tus antepasados fueron acumulando como la iconografía que les representaba y algunos otros más, no suelen estar presentes en nuestra educación desde niños enfocados a lo español, para hacer españoles y por tanto España. Más bien pueden estar, en algunos territorios destinados a crear otros sentidos de pertenencia o incluso del todo ausentes.

 

Si un pueblo quiere tener un sentido de identidad, el que sea, por pequeño que sea el territorio que lo represente, precisará de hábitos y costumbres que conformen el carácter de ser español, europeo, vasco, catalán, castellano, extremeño…o peñarandino. Cuanto más cercano es el territorio a nuestra realidad más es el sentido de arraigo y pertenencia, empezando por la familia, el barrio, el pueblo, la provincia, la comunidad, el estado o país. Y esos hábitos son más diversos, pues cada familia tiene lo suyos, cada pueblo sus costumbres. Más cuanto más nos acercamos a un territorio más amplio esos hábitos son comunes para un mayor número de gente.

 

En España, lo español y el español son el conjunto de hábitos y costumbres que forjarán el carácter español. El que quiera ya sabe por dónde tiene que empezar.

 


[1] http://valores200904.blogspot.com.es/2011/02/sentido-de-pertenencia.html