Martes, 16 de julio de 2019

La mesa redonda sobre las minas de uranio pone como experiencia las explotaciones en Portugal

VILLAVIEJA DE YELTES - RETORTILLO
  • Los intervinientes informaron de los claros riesgos para la salud y la destrucción del medio ambiente
  • La Plataforma acusa a los ayuntamientos y a la Junta de Castilla y León de no defender los intereses de los vecinos  
El pasado viernes día 14 tuvo lugar en Villavieja de Yeltes, con una buena afluencia de público, la mesa redonda  organizada por Equo y la Plataforma Stop Uranio bajo el título ‘Mineria de uranio en Salamanca. Efectos para la salud: experiencia portuguesa’, encuentro que tenía por objetivo la sensibilización de la población contra el proyecto de extracción de uranio promovido por la empresa australiana Berkeley en los términos municipales e Retortillo y Villavieja de Yeltes.Al comienzo  de este encuentro intervinieron varios afectados por las minas de uranio de Portugal, dejando clara constancia de los “efectos devastadores” que la minería a cielo abierto tiene allí donde se explota, tanto para la salud de los trabajadores y de los vecinos de la zona, como del medio ambiente y en relación con las actividades económicas de la zona. Afirmaron que allí donde hay una mina de uranio explotada, “nada tiene valor a su alrededor, ni las viviendas, ni los terrenos, ni ninguna inversión: todo pasa a no valer absolutamente nada, debido a los altos niveles de radiactividad que la explotación de uranio genera. Así ocurrió en Portugal, en esas zonas las viviendas y los terrenos cercanos nunca más se han podido vender”.Antonio Minhoto de la Asociación de extrabajadores de las minas de uranio (Atmu), explicó cómo la radiactividad generada por la extracción y concentración del mineral de uranio que se lleva a cabo en estas minas, como la que se pretende abrir en Retortillo-Santidad, han tenido efectos directos en Portugal sobre los trabajadores de las minas abiertas en Urgeirica, “provocando más de 160 muertes en los más afectados directamente e infinidad de enfermedades entre la población, pero directamente relacionadas con la radiactividad que se origina en estas minas de uranio a cielo abierto”.Clara Alexandra de la Asociación de Zonas Uraníferas (AZU) puso de manifiesto los “destructivos efectos ambientales de las minas de uranio que sólo deja tierras muertas después de la explotación, usando el sistema de lixiviación, idéntico al de las minas de Berkeely en Retortillo. Dejando también auténticas montañas de escorias y residuo más radiactivos y peligrosos aún que el propio uranio extraído, por los miles de años que quedarán provocando daños en el medio y en la salud de las personas y de todos los seres vivos”.Ze María, también miembro de AZU, por último contó su experiencia de lucha en contra de la apertura de la mina de Niza (norte de Alentejo) que quieren abrir ahora en Portugal. Su lucha ciudadana en contra de lo que él llamó “nube negra”, la amenaza de la mina de uranio, hasta ahora ha logrado parar el proyecto, pero dijo, “hay que seguir siempre expectantes para evitar ese desastre”.Los tres afectados de minas de uranio de Portugal que acudieron a Villavieja de Yeltes para apoyar a los vecinos de la zona en la lucha por el futuro y contra la mina de Retortillo y Santidad, “nos recordaron que siempre traen estos proyectos a zonas deprimidas y despobladas y con las misma mentiras: que la zona va a quedar mejor porque se llevan el uranio de aquí, y con las mentiras sobre la creación de empleo. Las mismas que ahora cuentan aquí la empresa Berkeley y la Junta de Castilla y León y demás entidades públicas y los partidos que apoyan esta minería”. Al mismo tiempo, pidieron a los vecinos de la zona “que no abandonen la lucha y que no permitan bajo ningún concepto que se abran estas minas, pues será la ruina de la zona, económica y ambiental”, además de los riesgos demostrados para la salud.Apoyo de partidos ecologistasManuela Cunha que pertenece al Comité Ejecutivo de Os Verdes (Portugal), informó de las iniciativas legislativas que Os Verdes habían presentado en la Asamblea legislativa de Portugal, dirigidas a conseguir que “se indemnizara a las víctimas de las enfermedades y por las muertes derivadas de las radiactividad, reconociéndose así el principio de causa-efecto, entre la mina de uranio y las enfermedades y muertes”.Juantxo López Uralde, portavoz de EQUO, puso el énfasis en que “los recursos naturales de esta zona han sido y siguen siendo suficientes para vivir aquí, para seguir aquí y aumentar las posibilidades de futuro con proyectos  e iniciativas que defiendan las actividades actuales: ganadería, agricultura, turismo. Este proyecto de minería de uranio no tiene ninguna ventaja para la población: ni en el empleo, puesto que destruye más puestos de trabajo de los que dice que creará para un poco de tiempo; ni en riqueza, que lo será solo y exclusivamente para la empresa especulativa Berkeley”.López Uralde informó, que Equo, está cumpliendo su compromiso con la ciudadanía de la zona, apoyando a la Plataforma Stop Uranio y también con apoyo legal y político, y que por eso ha firmado junto con Os Verdes una queja dirigida a la Unión Europea, denunciando al Estado Español por incumplir la normativa europea en la tramitación de este proyecto de minas de uranio a cielo abierto.José Luis Moreno, portavoz de la Plataforma Stop Uranio, se preguntó en voz alta a qué se debe el “abandono que ha mostrado la Junta de Castilla y León y también los ayuntamientos de Retortillo y Villavieja de Yeltes, hacía esta zona, a las personas que viven en estos pueblos y sin embargo apoyan y defienden los intereses económicos de la empresa Berkeley”.En el animado debate que se suscitó a continuación intervinieron los alcaldes de Boada y Alameda de Gardón, este último también afectado por el proyecto minero de Bereley. Los vecinos de la zona asistentes al acto, pusieron de manifiesto su “descontento radical con los representantes públicos elegidos  en la Junta de Castilla y León y con los alcaldes y ayuntamientos de Retortillo y Villavieja, también elegidos para defender a sus vecinos y que parece que se han vendido, en caso de los ayuntamientos de forma literal por el convenio que firmaron con la empresa Berkeley a cambio de dinero,  a los oscuros intereses de una empresa enteramente privada, en vez de defender el futuro de sus pueblos y de la zona, en vez de defender a las personas, su salud y su medio ambiente y su entorno de siempre, rico y con futuro”. Para los integrantes de la Plataforma, “este proyecto de minas de uranio no estaría en trámite si los alcaldes y ayuntamientos de Retortillo y Villavieja, en vez de dejarse comprar, hubieran defendido a sus vecinos y se hubieran opuesto al mismo”.Para concluir el acto, se hizo un llamamiento a la participación en la lucha por el futuro y en contra de las minas de uranio a cielo abierto de Retortillo y Santidad, así como a participar activamente en la Plataforma Stop Uranio.[gallery link="file" order="DESC" columns="4" orderby="post_date"]