Una concentración silenciosa reivindicará los derechos de las personas con VIH Sida

Tendrá lugar este jueves 25 de noviembre a las 20.00 horas en la Puerta Zamora, junto al Toscano

Uno de los carteles de Cáritas dedicado a los enfermos de SIDA

“Como cada último jueves de mes nos reunimos en silencio por los derechos de todos, en esta ocasión recordamos a las personas con VIH-Sida, con motivo de la celebración del Día Mundial Contra el Sida, el próximo 1 de diciembre”, anuncian desde Cáritas Salamanca. La cita será este jueves a las 20.00 horas en la Puerta Zamora, junto al Toscano.

En torno a este día, mucha gente de todo el mundo se une para apoyar a las personas que viven con VIH y recordar a las que han fallecido por enfermedades relacionadas con el sida. Sirve también recordar a la sociedad y a los gobiernos que el virus no ha desaparecido y reivindicar todo lo que queda por hacer.  

El lema de ONUSIDA este año es “Pon fin a las desigualdades. Pon fin al Sida. Pon fin a las pandemias” para urgir a los gobiernos para que acometan las acciones pertinentes para acabar con las desigualdades de todo tipo que ponen en riesgo el compromiso compartido de acabar con la pandemia del sida en el 2030, consiguiendo: 

  • Que el 95% de las personas con VIH estén diagnosticadas;  
  • Que el 95% acceda a los tratamientos; y 
  • Que el 95% tenga la carga viral indetectable lo que significa que el virus no se transmite.  

Si bien en España es un objetivo alcanzable, este control parece lejano en muchos países del mundo. La actual crisis sanitaria ha repercutido también de manera negativa en las personas con VIH: se ha limitado el acceso a la prevención y al diagnóstico tan necesarios para controlar los nuevos contagios.  


Por ello, “en este día pedimos, a los líderes el compromiso político y económico que garantice la respuesta a la infección del VIH, en todo lo mencionado anteriormente; y especialmente, que como comunidad, pongamos todos y cada uno de nosotros nuestro granito de arena para romper con los estereotipos desde las actitudes personales y los prejuicios hacia las personas con VIH, propiciando la visibilidad y contribuyendo a poner  fin al estigma y a la discriminación. Esto es tan necesario como los tratamientos para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas”.