Las últimas tendencias en construcción sostenible

Los Acuerdos de París que se firmaron en la Conferencia sobre el Cambio Climático de 2015 sentaron las bases para que los países de todo el mundo emprendieran en todos los ámbitos, una lucha común para combatir el cambio climático e intensificar las acciones y las inversiones necesarias para conseguir un futuro más sostenible con bajas emisiones de carbono.

Esto ha hecho que actualmente en España, exista una ley sobre cambio climático que fue aprobada en mayo de este año para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero antes de 2050 con distintos planes de sostenibilidad.

De esta manera, distintos aspectos de la vida cotidiana de los ciudadanos están atravesando muchos cambios, como el uso de materiales más ecológicos, se fomenta el reciclaje, y en cuanto a la planificación urbanística, se desarrollan planes para que las ciudades sean más verdes y en las que se construya la llamada edificación sostenible, todo para frenar el calentamiento global.

En una sociedad cada vez más comprometida con el medio ambiente, el sector de la construcción busca presentar modelos de viviendas que sigan una serie de pautas con un consumo energético bajo y la elección de materiales más sostenibles.

Cada día se dan pasos más grandes para crear entornos que sean verdes y en los que se priorice el uso de energías renovables, para que las generaciones futuras no se vean afectadas.

Por todo ello, las últimas tendencias que se presentan en el sector de la construcción son edificios con un nivel de eficiencia energética muy alto.

Características de una edificación sostenible

El lugar donde se ubican es muy importante para evitar áreas de contaminación atmosférica y acústica. También se están reutilizando edificaciones, en las que se mantienen los máximos elementos estructurales posibles, para conseguir un menor impacto medioambiental en el proceso de construcción.

Asimismo, la zona que rodea las viviendas cuenta con áreas verdes, que ayudarán a disminuir la contaminación atmosférica y colaborarán para tener un mejor confort térmico y climático.

Los materiales que se utilizan son elementos más duraderos que necesitan un mínimo mantenimiento y que, además, son naturales, reutilizables o pueden reciclarse posteriormente.


Algunos ejemplos de estos materiales son: la madera, la piedra, las fibras vegetales o los ladrillos cerámicos. Por otra parte, los productos plásticos como pueden ser pinturas, aislantes, etcétera, son ecológicos y no contienen sustancias tóxicas.

En cuanto a una correcta eficiencia energética, es necesario que las casas cuenten con un buen aislamiento térmico que ayude a que no exista una variación de temperatura. Al conseguir que no haya pérdidas de energía en muros, marcos u otros puntos, se reduce considerablemente el consumo energético.

Los proyectos también tienen en cuenta la orientación en la que se construye, ya que con ello se reduce de forma muy significativa la energía que se necesita para la regulación térmica de una vivienda. La tendencia más destacada en cuanto al diseño es amplias ventanas por las que pueda entrar más luz solar para lograr una mayor eficiencia energética.

El sol es una de las fuentes naturales más potentes de nuestro país. De hecho, España está considerado como uno de los países más sostenibles del mundo entre otros aspectos, gracias a la gran producción y comercialización de energías renovables.

Muchas edificaciones ya presentan placas solares en sus techos para poder aprovechar la luz solar y tener un autoconsumo de energía.

Por último, otra de las características que presentan las construcciones sostenibles es la tecnología inteligente. La instalación de sistemas que permiten un seguimiento y control de la temperatura, la humedad, el consumo eléctrico, etcétera, hace que los hogares sean más respetuosos con el medioambiente.