Olé por todos

Viejo proyecto

Mientras que otros pueblos luchan a mandobles y guerras verbales en el mejor de los casos por separarse, dos pueblos extremeños, sin enfrentamientos con la policía, sin manifestaciones en contra y a favor, sin desfiles de pancartas con descalificaciones a las autoridades, sin insultos entre bandos y sin defender posturas destrozando contenedores, farolas, papeleras y lo que se ponga por delante, deciden unirse para hacer realidad un proyecto que data desde muy antiguo aunque nunca se haya intentado llevar a cabo: unirse para de dos pueblos hacer uno. ¡Ole por ellos! 

Don Benito y Villanueva de la Serena

Don Benito, enclavado en la Comarca de Vegas Altas, y Villanueva de la Serena, puerta de la comarca que lleva su nombre, son dos hermosos pueblos de Badajoz que distan el uno del otro por poco más de una legua. Están separados por el hospital del Servicio de Salud Extremeño que asiste a los dos municipios. En todas las familias hay miembros de Don Benito y miembros de Villanueva pues los matrimonios entre vecinos de un pueblo y del otro ha sido siembre algo normal; tan frecuente es que vecinos de Don Benito trabajen en Villanueva como que vecinos de Villanueva trabajen en Don Benito; los jóvenes de Villanueva se divierten con los de Don Benito y los de Don Benito hacen lo propio con los de Villanueva; en los entierros, en las bodas, en las fiestas y otros acontecimientos tan raro es que solo haya vecinos de Villanueva como que solo los haya de Don Benito, y los dimes y diretes que circulan por los bares, el mercado y las calles de Don Benito son los mismos que circulan por los bares, el mercado y las calles de Villanueva. Si de algo están todos seguros es de que nadie será forastero para nadie. ¡Ole por ellos!

La tercera ciudad

Estos dos municipios ni pueden beneficiarse de las ventajas establecidas, tanto por el Gobierno central como por el Gobierno autonómico, para los pueblos, ni pueden aspirar a las que la ley contempla para las ciudades, porque como pueblos son grandes, y como ciudades son pequeños. Para salir de este limbo que les impide progresar como merecen y corresponde a los tiempos la solución más acertada es unirse. Para conseguirlo, el alcalde de Don Benito y el alcalde de Villanueva, de mutuo acuerdo, ya han dado los primeros pasos. La consulta electoral para que los ciudadanos se pronuncien en las urnas ya tiene fecha: será el 20 de febrero de 2022, y si los vecinos están de acuerdo con los alcaldes, que es lo que cabe esperar sin necesidad de hacer encuestas, pasarían a formar la tercera ciudad de Extremadura, después de Mérida y Plasencia. Tanto un alcalde como el otro, para dejar claro que no se mueven por intereses personales, que solo piensan en el futuro inmediato de sus vecinos, se han comprometido a no presentarse en las próximas elecciones, y como buenos extremeños, cumplirán su palabra. Estoy segura. ¡Ole por ellos!

Dificultades

Como todos los cambios, este proceso no está libre de dificultades. Los alcaldes son conscientes de que cuando se abran las urnas y los ciudadanos les den permiso con su voto tendrán que empezar a dar respuesta a varias preguntas: ¿Dónde se ubicará el ayuntamiento? ¿Cuál será la bandera local? ¿Qué santos serán los patrones de la ciudad? Y la pregunta del millón: ¿Cómo se llamará? Seguro que ni Don Benito, ni Villanueva, ni combinando siglas, ni siquiera rescatando los nombres que ambos pueblos fueron perdiendo a lo largo de su historia, les sobra imaginación para bautizarla con un nombre nuevo. Lo que sí debería hacerse, es una opinión personal, que ni tiene que ser la mejor, ni debe tenerse en cuenta, es añadirle al nombre la coletilla de la Serena, no porque forme parte del de Villanueva, sino por la ejemplar serenidad con la que se están haciendo las cosas. Pero se organice como se organice, que será con acierto, una cosa es segura: todos los españoles tendrán que felicitarlos, porque mientras que otros se matan por separarse para destruirse, ellos, sin armar el menor escándalo, se unen para prosperar. ¡Olé por todos!