La propaganda al servicio de la incoherencia.

Esta foto ya se ha puesto, solo cambia la posición desde la que se hace y la fecha. Como se puede ver, NO hay ningún contenedor delante de la parada de autobús urbano. Los coches aparcados, con frecuencia, no los había puesto hasta ahora. Muy accesible.

Resulta innegable que en Salamanca se hacen cosas, incluso positivas, como resultado de décadas de gobierno del Partido Popular. Aunque la ciudad siga siendo manifiestamente mejorable en demasiados aspectos, y no se vea su proyecto de futuro. No obstante, todo es lógicamente opinable.

Pero es alarmante el indiscutible exceso de incongruencias acumuladas con asiduidad, algunas señaladas aquí. Mientras parecen adoptar un discurso “moderno”, los hechos siguen en el pasado. Y encima “descubren América” a menudo, sin reconocer a quienes “se oponían al progreso” lo que en su momento adelantaron cosechando indiferencia e incluso burla. Y ahora son los campeones de la sostenibilidad.

Captura de twitter del alcalde de una actividad de estos días. Él está en el centro de la foto.

A través de la marca Savia, cuyo sentido todavía no vislumbro, se jactan otra vez estos días de fundar una ciudad más saludable y arbolada creando “Bosques savios”. O en INTUR presentan a bombo y platillo el Plan de Sostenibilidad Turística (¿la Nochevieja Universitaria?). Todo con muchas fotos oficiales. Confiemos no acumule el tiempo del Life Vía de la Plata como entelequia muy publicitada. Por no hablar del olvidado Plan de Excelencia Turística, muchas de cuyas propuestas quedaron en nada.

En el twitter del Comité Antinuclear nos deleitan con esta foto tan sostenible de las obras, promovidas por el Ayuntamiento, de la prolongación de Ignacio Ellacuría.

Mientras, destruyen arbolado a la orilla del rio para construir una avenida de cuatro carriles que nadie necesita (prolongación de Ignacio Ellacuría). O consiguen eliminar otros árboles para crear una rotonda, a pesar de tener un espacio gigantesco asfaltado (glorieta del Tratado de Tordesillas). Si algo está claro, es que este Ayuntamiento sigue muy verde en sostenibilidad. Esto sin fotos.

Dos pasos de peatones junto al Hospital en el Paseo de la Transición Española. Esto también ocurre en el Paseo de San Vicente.

También hemos recordado eso de “situando al peatón en el centro de las políticas de movilidad”, la foto del alcalde con ese cartel es espectacular. Pero la realidad muestra el “sosteneya y no enmendaya” de penalizar el trasiego de los caminantes, caso del nuevo hospital. Ya se señaló aquí como los semáforos para acceder a los viejos Hospitales tenían pulsador para peatones. Dando prioridad al coche en lugares frecuentados por muchas personas, en especial mayores y enfermas. Cambia el hospital, pero las prácticas son las mimas. Ni siquiera aceptan la idea de prescindir del pulsador en las horas de mayor afluencia.

Imagen habitual de la nueva parada de autobús urbano junto a la puerta del nuevo Hospital. Sin marquesina.

Salamanca sigue acumulando apariencias, pero la realidad diaria constata la lentitud con la que el discurso oficial moderno pasa a formar parte de ella. Y con frecuencia no se necesitan grandes actuaciones o inversiones ingentes. Al menos van a ensanchar aceras junto al colegio Juan Jaén, solo quedan unas cuantas decenas más de centros educativos. De los Caminos Escolares y eso, ya tal, y si acaso rezamos.  

Es comprensible que toda obra nueva tenga problemas, sobre todo si se ha de asentar terreno. Claro que han tenido mucho tiempo para hacerla y quizás se podría haber evitado. Esta es la parada de autobús frente a la anterior, por donde pasa un carril bici todavía sin pintar. ¿No se van a molestar ciclistas y usuarios del bus, enfermos muchos de ellos?. También sin marquesina.