Dos músicos… diálogo, diálogo, diálogo (Fábula)

Había una vez dos músicos que brindaban conciertos libremente en puntos concurridos, uno era guitarrista y el otro quenista (La Quena (del quechua qina) es un instrumento de viento de bisel, usado de modo tradicional por los habitantes de los Andes centrales) El guitarrista con la finalidad de atraer gente a sus conciertos, desalojo al quenista, que también quería demostrar su arte en esa jurisdicción, le dijo:

—¡En este lugar, mando yo!

—Tranquilo amigo, yo no he venido a pelear contigo -contestó el quenista, para evitar problemas y fue a tocar su instrumento en otro lado.


Al siguiente día, los dos artistas coincidieron en otro lugar concurrido. Egoísta como siempre, el guitarrista volvió a desalojar al quenista

—No has entendido lo que te de advertir ayer!

—Al igual que tú, yo también tengo derecho a trabajar –replico el quenista,

 Para evitar más discusiones con el guitarrista, fue a deleitar a los paseantes lejos de él quejoso y arribista. A la tercera vez, el guitarrista brindo un concierto en la plaza acudió poca gente. En paralelo el quenista hizo una presentación similar con su instrumento de viento a escasos metros del guitarrista, atrayendo numeroso grupo de gente que no dudaron en elogiar y aplaudir su magnífico trabajo.

Después de terminar sus respectivos conciertos, el guitarrista envidioso del triunfo de su “rival” dijo:

—¿Por qué acaparas todo el público?

El quenista respondió

—Yo no tengo la culpa de que la gente elogie mis dotes.
Además como compañeros de trabajo, no deberíamos estar peleados, ni tampoco hacer el ridículo delante de los espectadores.

Superado el inconveniente, convocaron a los demás músicos de la jurisdicción,  con el fin de hablar, contraponer actitudes y  sacar luz de las conversaciones.


Moraleja:

Con dialogo (exponer ideas y comentarios de forma alternativa) las diferencias de ámbito local, provincial y general, se solventan. De lo contrario "shooting yourself on the foot"  es  estar actuando en nuestro propio perjuicio. Darnos el tiro en el pie. Según el filósofo y poeta alemán Johann W. Goethe: La vida seconoce al observar cómo su existencia es modelada por el Universoy no a partir del impulso por dominarla o poseerla. Para agudizarlos sentidos requeridos necesitamos transformarnos como seres humanos; desarrollar nuevos órganos de percepción que conecten con las cualidades dinámicas del momento actual.  

D de Figueriedo