Béjar al día

Doble presentación de libros de Luis García Jambrina en Béjar 

El escritor ha presentado este fin de semana en la ciudad textil ‘Las dos muertes de Unamuno’ y ‘Muertos S.A.’
Un momento del encuentro literario en Béjar con Luis García Jambrina

En un lugar tan unamuniano como el convento de San Francisco de Béjar (no en vano, alojó desde finales del siglo XIX la sede de la Escuela de Artes e Industrias y a él acudía don Miguel de Unamuno casi todos los años a inaugurar el curso como rector de la Universidad de Salamanca) se presentaron dos libros recientemente publicados por Luis García Jambrina: ‘Las dos muertes de Unamuno’, editado por Capitan Swing y cuyo coautor es Manuel Menchón, y ‘Muertos S.A.’, de Reino de Cordelia. Era la tercera vez que el escritor zamorano acudía a Béjar para este tipo de presentaciones, pues ya se había trasladado a la ciudad textil en ocasión de La sombra de otro y El manuscrito de barro, parte de cuya acción transcurre en Béjar. En ambas ocasiones el escenario fue el Centro Integrado de Formación Profesional y le acompañó el bejarano José Antonio Sánchez Paso.  

Esta vez su acompañante fue el escritor afincado en Béjar Luis Roso, antiguo ex alumno de García Jambrina en la Universidad de Salamanca, profesor de secundaria, autor de éxito con cuatro novelas publicadas (la última, Todos los demonios, será presentada en breve en Béjar) y comisario del Festival de Novela Negra “Gata Negra” en Moraleja (Cáceres). El evento fue introducido por la presidenta del Centro de Estudios Bejaranos, Josefa Montero García, quien dio las gracias a los dos escritores por prestarse a hacerla mediante el CEB y a los presentes por acercarse a acompañarlos. 

Luis Roso presentó a Luis García Jambrina y comentó la relación que los había llevado a conocerse, primero como profesor y alumno, y después como escritores. Destacó la cuidada edición de ambos libros por Reino de Cordelia y Capitan Swing, con atractivas y expresivas cubiertas que invitan al lector a traspasarlas y adentrarse en las historias que encierran. Además, introdujo a los presentes en la variada temática de los cuentos contenidos en Muertos S.A., un libro que vio la luz en 2005 y que ahora ha sido reeditado o rehecho, ya que a los cuentos primigenios Jambrina añade otros cinco más. Comentó aspectos que había percibido mediante su lectura, como el gran componente literario que encierran y su tono jocoso, irónico y macabro, todo a un tiempo, que caracteriza a cada uno de los relatos. Luis Roso preguntó en varias ocasiones sobre distintos aspectos de este libro tan original al autor, en un cara a cara divertido y ameno.  


En cuanto a ‘La doble muerte de Unamuno’, Roso explicó que Muertos S.A. viene a ser un libro introductorio o premonitorio porque en 2005 Jambrina incluyó un cuento sobre una niña que sospechaba de la muerte no natural de un viejecito de barba y gafas, su vecino, rector de una Universidad de Salamanca. Dieciséis años más tarde, Menchón y Jambrina publicaban un ensayo que pone en jaque a los libros de historia.

En este sentido, Luis García Jambrina explicó cómo en 2020, en plena pandemia, el cineasta Manuel Menchón se puso en contacto con él mientras rodaba el documental Palabras para un fin del mundo. Y lo hizo porque tenía mucha documentación sobre las causas que habían rodeado la muerte de Unamuno, un fallecimiento no demasiado claro y cuya versión había sido narrada desde un único punto de vista. La idea era aprovechar esos textos para que viera la luz un libro, un complemento a ese documental que después se vería en cines y hoy a través de la plataforma de RTVE.

El resultado fue un contrarrelato de los hechos que abre la puerta a todo tipo de especulaciones sobre la muerte del insigne escritor. Con gran vehemencia y apasionamiento, Jambrina relató el entierro falangista de Unamuno, el uso tergiversado que se hizo sobre su figura, la versión que de sus últimos meses y, sobre todo, de su muerte se hizo por parte del bando nacional. También se abordó el famosísimo discurso del Día de la Raza, el 12 de octubre de 1936, cuyo texto literal no existió en realidad, sino que provino de una pluma que inventó buena parte y cuyos ecos han llegado hasta nosotros como verdad indiscutible. Poner en duda, ir a las fuentes, es labor de los investigadores y de los atrevidos. Es la forma de llegar hasta la verdad.

Es curioso que hasta 2021 nadie hubiese recurrido a la documentación para concluir sobre los últimos meses de Unamuno frente a una versión construida y falsa que había sido tomada por cierta sin interrogantes. Todo esto y mucho más se recoge en ‘La doble muerte de Unamuno’.