Uña y carne

Cualquier cosa puede esperarse tanto del PP como del PSOE menos que se pongan de acuerdo en algo. Que hoy el PSOE dice que sí a cualquier proyecto, el PP se carga de razón y dice que no; que mañana retoman el asunto y el PSOE dice que no, el PP vuelve a cargarse de razón y dice que sí. Pero en una cosa son uña y carne: acabar con la Filosofía en las aulas. Y para nada sirven las quejas de los docentes al ver que reforma de la enseñanza tras reforma una de las disciplinas más útiles va perdiendo espacio.

Ventajas

La Filosofía es la disciplina que sirve para hacer ciudadanos con criterio, para aprender a analizar asuntos, hechos, decisiones, a debatirlos con argumentos coherentes y a opinar con imparcialidad, para saber distinguir la verdad de la mentira por mucho y bien disfrazada que se presente, para aprender a dudar, a preguntarse, a no creerlo todo, a sacar conclusiones, a juzgar por los hechos, no por las palabras… y esto, a los políticos, les da miedo, mucho miedo, porque sus intereses personales, sus desenfrenadas ambiciones y sus ansias de poder correrían peligro. Los nuestros, conscientes de ello, lo tienen claro: lo rentable es adoctrinar a nuestros niños y a nuestros jóvenes para que sean ciudadanos dóciles, obedientes, ingenuos y fáciles de manejar para dirigirlos a su antojo. Por ello, el PP y el PSOE, que son incapaces de ponerse de acuerdo en algo, son uña y carne para desacreditar y marginar la Filosofía para acabar con ella.

Argumentos

Para el PSOE las clases de filosofía no son tan importantes como dicen los docentes y piensan los padres que aprendieron a pensar, lo importante es la educación en valores, que no está mal, pero que nada tiene que ver una cosa con la otra, porque se puede ser solidario hasta cuando no haya que serlo por no saber distinguir la humillación de la responsabilidad, la educación, que tampoco está mal, pero el aborregamiento es compatible con las reglas de urbanidad, y la ética, que no estará bien hasta que no sirva para que los alumnos conozcan, pe por pe y a por a, la historia de  las religiones y las barbaridades que todas han cometido y siguen cometiendo con la humanidad en nombre de sus respectivos dioses, y el PP, que podría y debería llevarle la contraria, cierra los oídos y no se entera de nada. Está claro pues: el PSOE y el PP son incapaces de ponerse de acuerdo en algo, pero son uña y carne para hacer ciudadanos fieles a la voz de su amo aunque salgan de las universidades con un álbum de títulos bajo el brazo.