El último viaje de Emperador Carlos V

Último viaje del Emperador  Carlos V

Nos la describe don Manuel de Foronda y Aguilera en su tratado “Estancias y viajes del Emperador Carlos V, año 1914.

 

 

 

El 28 de septiembre 1556, S.M. llegó a Laredo. “Ayer, llegó S.M. a este puerto de Laredo con buen tiempo y salud, víspera de san Miguel”. Descansa en Laredo hasta el 4 de octubre.

El día 5, lunes,  S.M. parte a las doce, después de comer, a dormir, dos leguas de aquí, y, en otras tres jornadas, irá a Medina de Pomar. Allí, resolverá el camino que quiere hacer:

El 6 de octubre, martes, S.M. se detuvo, el primer día, en Ampuero, y pernoctó allí. Dejó atrás Colindres y Limpias

El 7 de octubre, miércoles, pasó por Cereceda, Rasines, Ramales, se detuvo y pernoctó en Lanestosa.

El 8, jueves, S,M. llegó a Medina de Pomar.

El 9  de octubre, viernes, descansó en Medina de Pomar, donde permaneció enfermo a consecuencia de haber comido escabeche.

El 10 de octubre, sábado, S.M. huelga aquí hoy. (Medina de Pomar).

El 11 de octubre, domingo, parte S.M. al mediodía, hacia Pesadas de Burgos.

 El 12 de octubre, lunes, parte S.M. para ir a Hontomín.

Del 13 al 16, del martes 13 al viernes 16, en Burgos. S.M. llegó a aquí anoche muy bien.

El 17 de octubre, Sábado, llegó a Palenzuela.

El 18 de octubre, domingo, descansó en Torquemada.

El 19, lunes, en Dueñas. S.M. llegó aquí esa noche, donde durmió.

El 20, martes, en S.M. en Cabezón.

El 21, miércoles, en Cabezón y Valladolid. S.M. en Cabezón, donde le esperaba su nieto don Carlos, y, partió después de comer, para Valladolid, donde hizo la entrada de noche.

Del 22  de octubre hasta el 3 de noviembre reside en Valladolid

El 4 de noviembre, miércoles, en Valladolid y Valdestillas. Después de haber pasado 14 días de Valladolid, se puso en camino hacia Extremadura. Comió en público.  Se despidió de su hija, de su nieto y hermanas con muestras de gran cariño, y partió a las tres y media de la tarde, sin permitir a los grandes y prelados ni a ninguna de las personas que querían acompañarle, que pasasen más allá de la Puerta Grande.

Partió de Valladolid a las cinco y llegó a Valdestillas a las ocho. “Partirá mañana e irá a Medina del Campo”.

El 5 entró en Medina, (antes había recibido el agasajo de las aldeas de Matapozuelos y Pozaldez),  y se alojó en casa del cambiante, Rodrigo de Dueñas, quien hizo ostentación de un fausto (suntuosidad), que desagradó al Regio huésped, llegando a poner un brasero de oro macizo, quemando en él, palos de canela de Ceilán, cuyo olor molestó al Monarca, el cual no sólo no quiso admitir al cambiante, a que le besara la mano, sino que ordenó que se le pagasen el hospedaje.

El 6 de noviembre, viernes, en Horcajo de las Torres. Al llegar S,M. dijo:”Gracias a Dios que no tendré más visitas y recepciones”. “Voy a dormir en Peñaranda, tres leguas de aquí”. Partimos de aquí a las dos.

El día 7 de noviembre, sábado, pasa por Rágama, y se adentra en Peñaranda de Bracamonte, duerme aquí.

El 8 de noviembre, domingo, S.M. llegó a Alaraz y durmió en esta localidad.

El 9 de noviembre, lunes, S,M. en Gallegos de Solmirón.

El día 10, siguiendo la ruta de La Horcajada, entra en el Barco de Ávila, y el 11, cruzó la sierra de Gredos por el puerto de Tornavacas, un desfiladero angosto. Aquí recibe una “prenda de vestir forrada, que le envía su hija, pues arrecia el frío”. Al llegar a la cima exclamó: “Ya no franquearé ninguno otro, sino el de la muerte.”

Y,en  Tornavacas, cerca del río Jerte, llegó ya de noche y se entretuvo en ver pescar con luces unas truchas, que, luego, comió para cenar.

El 11, miércoles, en Tornavacas. Llegó a las once de la noche, cerca del río Jerte, y se entretuvo en ver pescar, con luces, las truchas, y luego las comió para cenar,

El 12 de noviembre, jueves, de viaje a Jarandilla. S.M. atravesó el puerto Nuevo con grandes dificultades, ya en la litera, ya en silla de manos. Al llegar a la cima del puerto, dijo: “ Ya no franquearé otro puerto que el de la muerte”. Llegó a buena hora a Jarandilla., y se alojó en el castillo del conde de Oropesa. En el castillo de Oropesa, bien alojado y bien tratado por su huésped, estuvo alojado durante todo el mes de diciembre. Jarandilla está apenas a unos 6 kilómetros de Yuste.

Las obras del monasterio duraron más de lo deseado por falta de dinero. Y, por fin, el 3 de febrero de 1557, después de despedirse de todos los que no habían de  acompañarle, inició Carlos V la marcha hacia Yuste. Su salud no le permitía viajar más que en litera. Iba acompañado del conde de Oropesa, de su mayordomo Quijada y de su antiguo sumiller “La Chaulx”. A las cinco de la tarde, hizo su entrada en el monasterio, cuyas campanas anunciaban jubilosas a todo el contorno, que el momento tan esperado, por aquella comunidad, había llegado. Acudieron los monjes a reverenciar a Carlos V. Hubo a continuación solemne tedeum y minuciosa visita da Carlos al monasterio. Después de lo cual el emperador se retiró a su palacete.