Probablemente, las mejores ideas de fútbol publicadas (segunda entrega)

·      “Yo no concibo el fútbol sin protagonismo. Tengo una atracción exagerada por la victoria. Y el protagonismo es el mejor camino para acceder a ella. Mi intención siempre es ser protagonista. Creo en eso, me hace sentir seguro. Es más, me siento muy incómodo con la especulación. Desconfío porque la especulación siempre me defraudó, me golpeó. Jamás pensaría un partido especulativo, no protagónico y que el equipo no tenga el objetivo de situarse en el campo contrario. En cualquier cancha y frente a cualquier rival. Hay un empalme más armónico entre la pretensión y la posibilidad. Creo en los líderes, son indispensables porque todos necesitamos ser conducidos. Los momentos difíciles exigen una figura referencial”. (Marcelo Bielsa).

·       “El fútbol es probablemente el más eficaz traductor que la infancia nos regala para intentar comprenderla. La culpa, instrumento catalizador de un veneno intangible que seguirá matando, con sus balas inconscientes y etéreas, inaudibles y poco perceptibles, al menos hasta que la tierra aguante”. (Pablo Nacah. “Fútbol. La vida en domingo”). 

·      “En los últimos años se produjo una futbolización del universo, una invasión del área del pensamiento en la que se utilizan una cantera de metáforas banales tomadas del juego, en el periodismo y en la literatura… El fútbol es un hecho interesante cultural y antropológicamente pero no es el gran arte…” (Dolina)

·      “La esfera del balón blanco es un invento de los niños para poder jugar con él, hacerle rodar y correr detrás de él. A la edad de cuarenta centímetros el bebé lo acaricia con la mano y si se le escapa se pone a llorar. Más tarde a la edad de un metro, cuando se le va al suelo, el muchacho ya lo alcanza con el pie y le da pataditas y empieza entonces el baile del niño con la pelota... En la escuela o en la televisión, pronto le dan un nombre a su juego, le llaman fútbol y el niño ya tiene como llamar a su juego. Lo que no sabe es que ya su juego pertenece a los grandes, a los adultos, y que desde ahora su juego es adulterado, ya no es el suyo… Ya no se puede jugar en libertad”. (Contrapie.com “El juego esférico”).

·      “España me devolvió el apasionamiento por el juego. Verle jugar con los chiquitos fue reconfortante. El fútbol es el único lugar donde me gusta que me engañen. El fútbol son tres cosas: tiempo, espacio y engaño. Pero no hay tiempo, no se buscan los espacios y ya no me engañan nunca. Me aburro de tal manera que tengo la sensación de que eso que llaman fútbol es otra cosa”. (Menotti).