Alba de Tormes al día

 

Orgullo charro para conmemorar el 35 aniversario de la Escuela Taurina de Salamanca

El festejo, organizado por la Diputación de Salamanca, culmina unos días festivos con tres actos con el toro como protagonista principal

 

Clase magistral en el Alba de Tormes con alumnos y ex alumnos de la Escuela Taurina | Fotos: Ricardo Tejedor

Orgullo charro para conmemorar los treinta y cinco años de la Escuela Taurina de la Diputación de Salamanca y un emotivo recuerdo al maestro Juan José con un minuto de silencio en su nombre y en el de todas las personas que perdieron su vida por la enfermedad del Covid-19, lo que fue el prólogo en la cubierta de Alba de Tormes. 

Abrió la tarde un novillo de El Sierro al que pronto le acusó la falta de fuerza cuando lo lanceó López Chaves en el inicio capotero. Tenía clase, y tenía fijeza. A media altura el ledesmino le selló buenas series por ambos pitones, muy templado siempre. Torería y gusto. Varios pinchazos dejaron la actuación en una ovación. 

El segundo correspondió a la ganadería de Santiago López Chaves. Javier Castaño tiró de oficio y entrega para acoplarse a la embestida del animal. Destacó el quite por chicuelinas de Ismael Martín, alumno de la Escuela Taurina. Castaño selló muletazos de largo trazo por la izquierda, bien también con la diestra bajándole la mano, exigiéndole y alargando la embestida. Bernardinas finales. Media estocada. 2 orejas. 

El tercero de El Collado permitió lancear con gusto a Eduardo Gallo a la verónica. Se quería rajar el animal y en los medios se fijó el salmantino. Tenía fijeza y humillaba respondiendo a los toques por ambos pitones. Clase de Gallo marca de la casa. Mató recibiendo. Estocada entera. 2 orejas.  

Juan del Álamo recibió al cuarto de la ganadería de Montalvo a portagayola. Fue todo entrega y disposición el salmantino que se atrevió hasta con las banderillas. Quite por colleras con Jarocho, alumno también de la Escuela Taurina de Salamanca. En la faena de muleta Del Álamo dejó pasajes por ambos pitones al noble de Montalvo. En una de las series resultó prendido. Mató de estocada entera. 2 orejas. 

Damián Castaño lidió al quinto, de la ganadería de Rollanejo. Fue exigente el animal, de embestida brusca, y el torero dejó claro su oficio y disposición. Dos pinchazos y estocada entera. Ovación.

El sexto de los Hermanos Mateos fue corto y soso desde salida y no salió nada de la mano de Alejandro Marcos. Protestaba por el pitón izquierdo y no le dio más opción el de la Fuente al irse pronto a matar. Pinchó y hubo división de opiniones en los tendidos. 

Esta misma ganadería de los Hermanos Mateos, que este año cumple 70 años, quiso donar el sobrero para que fuera lidiado por tres alumnos de la Escuela Taurina de Salamanca y poner así el fin de fiesta: Jarocho, Ismael Martín y Daniel Sánchez. Los tres mostraron su mejor versión con ambición y ganas de ser. Hay futuro, y desde la Escuela Taurina toca seguir soñando. ¡Por muchos años!

Fotografías: Ricardo Tejedor Vicente

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