Ciudad Rodrigo al día

 

El testimonio de un joven sacerdote indio centra la tradicional Vigilia de la Luz del Domund

Entre todos los asistentes llenaron un gran ‘altavoz’ desde el cual difundir lo ‘visto y oído’ en la celebración

La Parroquia de El Salvador acogió en la tarde del viernes la tradicional Vigilia de la Luz que promueve todos los años la Delegación de Misiones de la Diócesis de Ciudad Rodrigo para conmemorar el Domingo Mundial de las Misiones (Domund) que celebrará la Iglesia Católica este domingo. La Vigilia fue presidida por el Administrador Apostólico de la Diócesis Civitatense, Jesús García Burillo, quién estuvo acompañado por el párroco de El Salvador y delegado diocesano de Misiones, José María Rodríguez-Veleiro, y por un sacerdote indio llamado Ajai.

Precisamente, el protagonismo de esta Vigilia (que tuvo en el altar un mapa donde estaban señalados los misioneros civitatenses que hay por el mundo) recayó en este joven, que fue ordenado sacerdote el pasado 15 de julio en su Diócesis de la India, y que lleva un año estudiando en la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) después de haber estado previamente tres años en Roma estudiando Teología. Con un español bastante bueno tras ese año en España, Ajai ofreció su testimonio, explicando que “desde pequeño tenía el deseo de ser sacerdote, de proclamar la alegría de Jesús”.

Ajai dio algunas nociones históricas de la India, a la vez que habló sobre algunos problemas y situaciones de su país, donde sólo el 2,5% de la población son cristianos, pero debido al volumen poblacional, se trata de un número muy relevante de personas (unos 28 millones). En torno a los misioneros, explicó que en la India no solo han dado testimonio de Jesús, sino de su propia vida. Al respecto, invitó a todos los presentes a ser misioneros en su país: “tenemos un campo grande para trabajar y mucho trabajo”.

El otro momento relevante de la Vigilia de la Luz fue una dinámica que se desarrolló justo a continuación, en la cual se invitó a todos los presentes a escribir en un post-it una frase o una palabra sobre lo que habían vivido en la Iglesia, y levantarse a pegarlo a un ‘altavoz’ gigante que había sido situado junto al altar, siguiendo el lema del Domund de este año, que es Cuenta lo que has visto y oído. Al respecto, Jesús García Burillo invitó a los presentes a “contar lo que hemos experimentado” en la Vigilia.

El último momento destacado de la Vigilia fue cuando Mar Manzano, colaboradora de la Delegación de Misiones, anunció que iban a enseñar a los presentes “la imagen del mejor misionero del mundo”. En este momento, junto a otro colaborador de la Delegación, fueron recorriendo el templo luciendo un espejo, para que se vieran reflejados en el mismo los propios fieles asistentes.

En la recta final de la Vigilia (animada musicalmente por el Coro de la Parroquia), se dio lectura a una serie de peticiones (lo hicieron dos de los seminaristas asistentes al acto, quienes también participaron en una procesión de velas de colores –una por continente- al inicio del acto-), se cantó el Padrenuestro, se rezó una oración especial del Domund, y por último, Jesús García Burillo impartió la bendición final.

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