Cáritas de Salamanca realiza más de 10.000 atenciones hasta septiembre de 2021

Desde Cáritas señalan que “Salamanca es solidaria” y eso se refleja en los donativos que reciben

Cáritas Salamanca ha realizado,  hasta septiembre de 2021, 10.314 atenciones y 3.952 ayudas, para personas o familias en riesgo de exclusión social. Sin duda unos datos que han aumentado con la pandemia, que aún sigue dejando afectados.

El perfil general de las personas que solicitan ayudas de vivienda son familias y personas en situación de vulnerabilidad, que se enfrentan a diferentes situaciones.  Destacan las familias monoparentales, principalmente encabezadas por mujeres, con cargas familiares, generalmente no compartidas.  Parados de larga duración que han agotado las prestaciones y subsidios por desempleo y no están cubiertos por otros tipos de prestaciones del sistema contributivo. Personas cuyos ingresos por trabajo no son suficientes para cubrir sus necesidades básicas.

Desde Cáritas informan y asesoran en la tramitación para el acceso a las ayudas de la administración pública, y si es necesario derivan a los servicios específicos que correspondan a cada demanda. “Detectamos las necesidades más frecuentes para sensibilizar sobre la realidad social y denunciar situaciones injustas”, añade. Su objetivo es que acompañarlos y ayudarlos.

La pandemia agravó está situación, “fue un boom porque se disparó muchísimo la demanda, tenemos casos de que algunos personas no podían hacer frente a los pagos porque tardaron en cobrar los ertes”, nos cuenta Oliva Martín, coordinadora del área de inserción laboral de Cáritas diocesana de Salamanca. Sin embargo Salamanca es solidario y esto se vio reflejado en las ayudas que le llegaban a Cáritas. “Aumentaron bastante los donativos. La gente es muy consciente, hay un núcleo de gente que siempre ayuda porque tiene en su forma de ser ese concepto de solidaridad”. En general la gente se solidarizó”. Cabe destacar que “hay personas que tuvieron casos cercanos y tuvieron que centrarse en ayudar a ellos”, pero en general “hubo muchas muestras de apoyo”,  añade Oliva Martín.


¿Cómo es el proceso de ayudas?
La ayuda se hace después de un proceso  de valoración y de algunas entrevistas. “Nos  encontramos con diferentes situaciones dependiendo del caso, por ejemplo hay propietarios que no quieren cambiar los suministros a nombre de los inquilinos, y esto perjudica porque entonces no  pueden solicitar el bono social par apersonas en situación de exclusión”, señala Oliva Martín. “También es verdad que algunos propietarios les bajaron el alquiler con la pandemia”, añade.