Distancias… ¿sostenibles?.

A finales de agosto planteaba la posibilidad de repensar la Gran Vía para el autobús urbano, cuando su recorrido a lo largo de toda la calle en sentido sur parecía definitivo. A principios de este mes lo refutó el Ayuntamiento, en parte, pues volverá al viejo itinerario por la Plaza del Mercado hasta las dos de la tarde. Y hablaron de un “Plan Director del Autobús Urbano” como resultado del trabajo iniciado a principios de 2019, supongo publicitado en breve. Lástima que todo apunte a una escasa o nula participación de los usuarios del transporte público en esto, aunque deseo equivocarme. De todas formas, aquí va alguna idea más.

Entonces proponía repensar la ubicación de las paradas existentes. En sentido norte dos parecen descompensadas, y en sentido sur faltaría una desde la Plaza de San Julián hasta la de la Avenida de los Reyes de España 900 metros más allá. Aprovechando ese Plan Director confío se haya estudiado, además de recorridos y posibles nuevas líneas, la situación de las paradas y su posible replanteamiento. A este respecto una encuesta entre usuarios hubiera sido una buena idea, junto a un amplio proceso de participación ciudadana.

Parada en la Calle de la Fuente del Sol en Valladolid. Además de parar el autobús en el carril de circulación, es bastante visible la identificación de la parad (el “nombre”) y las líneas que paran en ella. Un diseño muy recomendable.

Se suele utilizar el precio del transporte público como representativo del servicio, y coincido con el Ayuntamiento que en Salamanca es razonable. Incluso se podría penalizar más el billete sencillo, e introducir algún título de viaje de “ida y vuelta” pesando en el turismo o aparcamientos disuasorios. Reducir tiempos de viaje, y la mayor puntualidad posible, pueden convertirlo en más "barato". De ahí la importancia de la distribución de las paradas y su diseño (detenerse en el carril de circulación y mejorar la accesibilidad). Cuantas más existan se "alarga" el viaje, por ello se deben poner las justas y en lugares adecuados.


Distancias entre las paradas de la Avenida de MIrat. Para algunas líneas demasiadas en pocos metros.

Exceso de paradas a corta distancia, cuyo ejemplo más llamativo quizás sea la Avenida de Mirat, difícilmente pueden aportar muchas ventajas. Por ejemplo, en la línea 6 desde María Auxiliadora 1 hasta la Plaza de Gabriel y Galán hay 3 paradas en 260 metros, y la siguiente queda a 650 metros (sin olvidar que la anterior en María Auxiliadora 61 está a 410 metros, y su anterior a 120). En la línea 13 se puede pasar de los 105 metros entre sus dos paradas en la Avenida de Mirat, hasta los 760 de la siguiente ya en la Avenida de Villamayor 28. En todas las líneas se pueden encontrar más ejemplos, algunos justificados.

Excesivas distancias entre paradas en el Paseo de Carmelitas hasta la Avenida de Mirat.

Reclamo la necesidad de repensar el sistema de transporte público, cuando el discurso oficial apuesta por la Movilidad Sostenible. Reivindico una vez más la introducción de carriles bus, como propone el Plan de Movilidad, para darle prioridad y más espacio de todos frente a los excesos en el uso del vehículo privado. Indudablemente insisto en el caso de la Gran Vía según lo reflejado en ese Plan de Movilidad. También en el diseño de las paradas, deteniéndose el vehículo para recoger o dejar viajeros en el carril de circulación, convirtiéndolo en más cómodo, seguro y accesible. El momento es inmejorable. Y pedir, a la Junta y los Ayuntamiento implicados, un servicio de Transporte Metropolitano de verdad. Mejor dentro de un Plan Comarcal de Movilidad Sostenible. Todo el transporte público de Salamanca y su alfoz como un sistema único y perfectamente integrado, 100.000 viajes diarios entre ambos espacios todos los días es el verdadero problema de la movilidad salmantina.

Plano del sistema de transporte público de Pamplona y su Comarca. Las líneas originariamente urbanas se prolongan hasta los municipios limítrofes, donde finalizan. La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona su responsable.