El TSJ reconoce a una enfermera de Salamanca una reducción retribuida de jornada del 50% para cuidar de su hijo enfermo

La sentencia considera que el hecho de que el menor acuda tres horas y media al centro escolar no varía la calificación del cuidado que el menor precisa, que es el de sus padres
Imagen de archivo de una enfermera caminando por el pasillo de un hospital

Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León ha reconocido a una enfermera de Salamanca el derecho a disfrutar de una reducción retribuida de jornada del 50% por cuidado de hijo con enfermedad grave y que le denegaba la Gerencia Regional de Salud.

La enfermera, que ha sido asistida por el Servicio Jurídico de SATSE Castilla y León, solicitó ese permiso, “pero Sacyl se lo denegó alegando que el menor estaba escolarizado tres horas y media diarias y en base a ello, argumentaba que al no estar probado que durante este tiempo la asistencia que precisa no pueda ser atendida por el centro no cabía considerar que el menor precisara del cuidado directo, continuo y permanente de su madre”, tal y como explican desde SATSE. 

Se da la circunstancia de que la Administración sanitaria le había concedido ese permiso a la enfermera en dos ocasiones anteriores, como recuerda esta sentencia, y el TSJ da la razón a la madre porque, estando reconocido por la Administración “que los cuidados que su hijo precisa son directos, continuos y permanentes”, estima “que el hecho de acudir a un centro escolar durante tres horas y media no hace variar esta condición”. Añade el fallo del TSJ que esas tres horas y media es “tiempo escasamente insuficiente para considerar que la atención que requiere de sus padres no es continua”.


SATSE Castilla y León considera que “esta es una muestra más de las trabas que tienen las enfermeras, que en su mayoría trabajan en turnos rotatorios de mañana, tarde y noche, para conciliar su vida laboral y familiar, lo que es más grave en situaciones tan delicadas como es el cuidado de menores con una enfermedad grave”.

SATSE afirma que, con estas decisiones, “las enfermeras se sienten totalmente desprotegidas por la administración sanitaria” y las anima a reclamar y luchar por sus derechos cuando se produzcan denegaciones de este tipo que impiden el cuidado de sus hijos y la conciliación de su vida laboral y familiar.