Sergio Verdugo, la perla salmantina de las motos que sigue creciendo

El joven corredor, de 11 años de edad, vivió una gran temporada en este 2021 y Julio, su padre, espera que en la próxima cuente con más apoyo

Vergudo, con su moto

Sergio Verdugo, la perla salmantina de las motos sigue creciendo año tras año y disfrutando de su pasión. Así, el joven corredor, de 11 años de edad, vivió una gran temporada en este 2021 y volvió a demostrar su talento y su valentía a la hora de subirse a su ‘amiga’ y ponerse a grandes velocidades. Además, el cambio para el chaval fue notable, dado que en cuestión de poco tiempo pasó de solo entrenar, a causa de la maldita pandemia del coronavirus, a correr en circuitos muy grandes e históricos dentro del panorama nacional.

Todo ello vino potenciado porque se unió a las filas del equipo I+Dent y a la Escuela Lorenzo Zamora, que en el pasado perteneció al padre de Jorge Lorenzo, campeón del mundo de Moto GP, aunque en la actualidad ya se encuentra un tanto desvinculado de ella. Además, a Sergio se le hizo la recomendación de que cogiera una moto grande y se pasó a una Kawasaki. De este modo, el corredor realizó los tests oficiales en el circuito de Albacete y lo hizo con buenas sensaciones para variar. Más tarde, el charro logró el podio en el de Navarra en la primera prueba oficial del curso. Casi nada.

Sin embargo, Verdugo no se quedó ahí y en Jerez hizo casi una réplica del anterior, aunque ya fue mejorando gracias a los consejos del jefe de equipo y el profesor. Sin embargo, un contratiempo de Julio, el padre, por enfermedad impidió que el chico corriese en Cartagena, a pesar de no ser uno de los trazados que tenían marcados en rojo en el calendario de competición. Por último, el de Salamanca acudió a Valencia y disputó dos mangas: la de Cheste y la de Jerez, que se modificó. Ahí se produjo el gran salto de Sergio sobre la moto para recortar mucho los tiempos con el resto de pilotos.


Ahora, a la familia le toca pensar en el futuro después de un año muy duro por la muerte de varios corredores. Una de ellas, la de Dean Berta, primo de Maverick Viñales, otro campeón del mundo, les quedó muy cerca porque le conocían muy bien y habían estado en varios fines de semana con él. No obstante, el crío se encuentra bien mentalmente y no hay nada cerrado para el 2022.

Por otro lado, el progenitor pide más ayudas: “Dependemos del presupuesto porque solo tenemos la ayuda de nuestro bolsillo y cada vez va más tocado y tenemos menos ahorros. El alcalde (Carlos García Carbayo) y el Ayuntamiento sí que se comprometieron a hacer algo y esperamos recibirla, pero no tengo noticias. A ver qué pasa con los patrocinadores y si alguien nos apoya fuerte, porque cada carrera cuesta 1.000 o 2.000 euros cada y son más de 20.000 euros al año” dice Julio Verdugo.

En definitiva, Sergio Verdugo merece más apoyos y reconocimientos con el objetivo de seguir luchando por lo que ama. Todo un campeón y lo tenemos en casa.