El peligro de las RRSS ( I parte)

 

El mal uso de las redes sociales en una etapa de "especial vulnerabilidad" como la niñez y la adolescencia puede agravar las situaciones de acoso escolar a través del ciberbullying o ciberacoso;  este representa el hostigamiento a través de insultos, amenazas, envío reiterado de correos a alguien que no desea recibirlos.

Muchos padres se preocupan por la forma en que la exposición a la tecnología podría afectar a los niños pequeños, desde el punto de vista del desarrollo. Sabemos que nuestros niños en edad preescolar están adquiriendo nuevas habilidades sociales y cognitivas a un ritmo impresionante, y no queremos que horas pegados a un iPad se lo impidan. Pero la adolescencia es un período igualmente importante y de rápido desarrollo, sin embargo, muy pocos de nosotros estamos prestando atención a cómo el uso de la tecnología de nuestros adolescentes (que es mucho más intenso e íntimo que el uso de un niño de 3 años jugando con el iPhone de papá) los está afectando. De hecho, a los expertos les preocupa que las redes sociales y los mensajes de texto,  estén provocando ansiedad y disminuyendo la autoestima. En una encuesta llevada a cabo por la Royal Society of Public Health, se preguntó a jóvenes entre 14 y 24 años de edad, de qué manera las plataformas de las RRSS tenían un impacto en su salud y bienestar. Los resultados   muestran que Snapchat, Facebook, Twitter e Instagran aumentaban, depresión, ansiedad, mala imagen corporal y soledad. Actualmente se está tratando esta patología como si fuera un adicto a la heroína ¡OJO!

Comunicación indirecta

Los adolescentes son expertos en mantenerse ocupados durante horas después de la escuela y hasta mucho tiempo después de la hora de acostarse. Cuando no están haciendo su tarea (y cuando la hacen) están en línea y en sus teléfonos, enviando mensajes de texto, compartiendo, provocando, desplazando el cursor de arriba hacia abajo, lo que sea. Por supuesto, antes de que todos tuvieran una cuenta de Instagran, los adolescentes también se mantenían ocupados, pero era más probable que hablaran por teléfono o en persona . Aunque pudo haber parecido una gran cantidad de reuniones sin sentido, lo que estabamos haciendo, era experimentar, probando habilidades, teniendo éxito y fracasando en cientos de pequeñas interacciones en tiempo real; algo  que los niños de hoy  están perdiendo. Por su parte, los adolescentes modernos  aprenden a comunicarse, mayormente, mientras miran una pantalla, no a otra persona. Y mucho más dificil a los ojos del que tiene enfrente.

 “No hay duda de que los niños  están perdiendo habilidades sociales críticas.”

“Como especie estamos muy en sintonía con la lectura de señales sociales”, dice la Dra. Catherine Steiner-Adair, psicóloga clínica “No hay duda de que los niños están perdiendo habilidades sociales muy críticas. De alguna manera, enviar mensajes de texto, y comunicarse en línea, no provoca una discapacidad de aprendizaje no verbal, pero sí coloca a todos en un contexto de discapacidad no verbal, donde el lenguaje corporal, la expresión facial e incluso los tipos más pequeños de reacciones vocales se vuelven invisibles”.