Primera feria ecológica Mil Caminos

El sábado 25 de septiembre acogimos la primera feria ecológica con los productores  de la provincia de Salamanca.

Ha sido un objetivo prioritario desde la Fundación Mil Caminos la mirada a la España vaciada y la admiración a los valientes que han sido capaces de quedarse en el pueblo respetando el planeta.  Son maravillosos maestros para nuestros chicos que pueden abrir una nueva oportunidad de poder orientar su vida a vivir en un pueblo con un trabajo digno unido a la Naturaleza.

Empezamos con un congreso de pastoreo e inclusión social y seguimos con esta feria ecológica y de inclusión social.

Hemos compartido mercado, aceite, huevos, hortalizas, cosmética, semillas, fruta,…Pero también visitas al  centro de educación ambiental con rapaces  en Lorenzo Milani , talleres de anillamiento, escalada, alfarería, pintacaras, show cooking, food truck, circo, horticultura …

Otra vez nuestros chicos de protección a la infancia y nuestros inmigrantes han sorprendido a más de quinientas personas con sus grandes cualidades.

Nuestro empeño por mezclar personas, por estar inmersos en la diversidad sin juicios demuestra que es una riqueza para la sociedad y para el planeta.

Si el sábado fue bueno el domingo de voluntariado con los chicos en Santiago Uno fue mejor en los estudios, en la piscina, montando a caballo o en las asambleas.

Somos una escuela abierta al mundo y es un placer trabajar con gente de otras instituciones de adriss, de semillas Zahoz, las ponentes de las universidades, etc, son sinergias con presente y futuro.

Yo creo que ha sido una integración social con mayúsculas en las dos direcciones. Es una pena que los integradores sociales tengamos que ser también infractores sociales porque tenemos que responder a injusticias de las leyes como la ley de arraigo o la escuela bancaria que se enorgullece expulsando  a los diferentes, que gustosamente acogemos nosotros en un aula alternativa ilegal de niños abandonados por el sistema.

Esto no es cuestión de izquierdas o derechas es necesario pasar tiempo y acompañar para entender. Saber el esfuerzo que cuesta registrar un producto ecológico o solidarizarse con el sufrimiento de nuestros niños y niñas convertido en alegría, cariño y entrega.

Cuando alguien nos felicita por la dedicación a estos chicos, no saben que somos unos privilegiados y que la felicitación debe ser para ellos.

 Fue una jornada sobresaliente educativamente y sostenible para nosotros porque los grupos de acción local han sido generosos y honrados en el pago de los servicios prestados.

El paisaje de diez hectáreas de escuela que funciona con aprendizaje servicio en relación con el entorno. Fue un día de empoderamiento para nuestras chicas y chicos y para la sociedad respecto a ellos.

Creer en los excluidos sociales es esperar en la redención de un mundo desigual de oportunidades.  No entiendo el concepto de frontera, ni el de patria. Estoy orgulloso de mi tierra, de sus gentes y productos y mi misión es compartirla con todo ser vivo con respeto.