El negacionismo mata

¿La Naturaleza contraatacar? ¿Se defiende de nuestro continuo maltrato? Esta vez le ha tocado a La Palma, demostrándonos una vez más que cuando da rienda suelta a alguno de sus poderosos elementos esenciales, agua, tierra, fuego o aire, es imposible dominarla, estamos impotentes, sólo podemos asistir atónitos a espectáculos devastadores: inundaciones, terremotos, erupciones o huracanes. 

Negar la evidencia, que la RAE define como una prueba que demuestra la existencia de un fenómeno o hecho y que además es observable y verificable, es en estos tiempos absurdo, una necedad, porque necios son aquellos que niegan lo evidente.

Bernard Shaw, el genial dramaturgo irlandés y Premio Nobel de Literatura decía: Ves cosas y dices, "¿Por qué?" Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, "¿Por qué no?". Nosotros ni siquiera nos preguntamos por qué ante hechos reales y, cuando los hacemos y encontramos respuestas evidentes no nos ponemos de acuerdo para para poner en marcha soluciones aun sabiendo cuales son. Estas cosas que para Shaw nunca fueron nosotros las estamos viendo como la erupción volcánica de La Palma, que no de la ‘erección’ como afirma algún que otro necio que, además, sitúa dica la isla en las Baleares en línea recta con el Etna que como todos sabemos está en Sicilia a muchos kilómetros de las Canarias, con lo que a su necedad añade una soberana incultura.

Parece que hoy una nueva caterva de negacionistas se suma a los que niegan que la tierra sea esférica o que se haya llegado a la Luna, ahora niegan la existencia de la pandemia de COVID-19, la eficacia de las vacunas, o la erupción de un volcán; y siendo coherentes, que no lo son, deberían negar también los terremotos, inundaciones y todo tipo de fenómenos naturales. ¿Su argumento? Que se trata de una distracción, por supuesto orquestada por el gobierno de turno, para que no se hable de la subida de la luz o alguna cosa por el estilo. ¡Qué razón tiene el gran Séneca[1] al afirmar que el estúpido es un necio que calla; y desde este punto de vista es más soportable que el necio que habla!

La negación de lo evidente, además de desenmascarara a los necios, supone un grave riesgo para los demás. Como se puede leer en la imagen que acompaña a este texto, y que corresponde a una campaña de la empresa argentina de publicidad exterior SocialMOVE: El negacionismo mata. Y mata no sólo la inteligencia de aquellos que lo propagan, produce victimas reales y mucho sufrimiento. Un derecho individual nunca puede situarse por encima de un derecho de todos, porque tiene consecuencias graves incluso mortales.

En fin, no merece dedicarle más tiempo a esta gente, así que me sumaré a lo dicho hace un par de días por Fernando Ónega en una carta que leyó en La Brújula de Onda Cero dirigida a los negacionistas de volcanes: Sólo digo que en mi país, ante cosas así, solemos exclamar ¡manda carallo! Como yo perdí esa finura de expresión, me inspiro en los principios del derecho para proclamar: donde hay un gilipollas, se puede hacer y decir una gilipollez[2]. Nada más que añadir.

 


[1] Filósofo, político, orador y escritor romano del siglo I

[2] https://www.ondacero.es/programas/la-brujula/audios-podcast/carta-onega/carta-onega-negacionistas-volcanes-donde-hay-gilipollas-puede-decir-gilipollez_20210921614a4e6e8b64500001915322.html