Tres cosas hay en la vida…

Es de sobra conocida la casi obsesiva preocupación en el mundo de la Grecia Clásica por la proporción y el equilibrio no sólo en el arte también en todo lo que tiene relación con la vida, o siendo más preciso, con la buena vida. Por esa razón entendían la enfermedad como una situación de desorden, de desequilibrio, no únicamente en alguno de los elementos que constituyen a la persona física ya que este también podía darse en algún ámbito de su entorno vital.

Asclepio (para los romanos Esculapio) era el dios de medicina y a de sus templos acudía la gente para ser curados de todo tipo de males por sus sacerdotes. Era hijo de Apolo y de la mortal Coronis, fue educado por el centauro Quirón y cuando fue adulto Atenea le regaló dos grandes vasijas que contenían sangre de Medusa, el monstruoso ser cuyos cabellos eran serpientes. Una de ellas era puro veneno, pero la otra tenían el poder de resucitar a los muertos. Al joven Asclepio, cuando comprobó el poder que se le había concedido, le dio un subidón y viajó por el mundo resucitando todo cadáver que encontraba a su paso. Un cuervo blanco llevo el chismorreo a los oídos de padre Zeus porque el malestar de su hermano Hades, dios del Inframundo, iba en aumento pues nadie bajaba a sus dominios. Zeus le agradeció la noticia al cuervo pero le acuso de chivato y transformó su bello plumaje blanco en otro de un sombrío color negro. Zeus sabía que esta situación, de prolongarse, haría peligrar el necesario equilibrio universal, así que mando un rayo que fulmino al vanidoso joven[1]. Esto no tiene mucho que ver con lo que estoy tratando de escribir pero es un relato curioso.

En resumen, para los griegos de aquellos lejanos siglos, la salud tenía un fuerte componente religioso. Si alguien enfermaba era porque se había roto el equilibrio a consecuencia de alguna ofensa a los dioses y para recuperar la salud debía reconciliarse con ellos lavando su culpa. Esta visión de la enfermedad como una especie de castigo divino se mantuvo durante siglos, muchos siglos, y fue fomentada por muchas creencias religiosas, entre las que se encuentra también el cristianismo, sirviendo de excusa para cometer enormes atrocidades. Hoy en día aún subsiste cuando se trata de ciertas enfermedades ‘malditas’ como por ejemplo el sida.

Pero ya en aquellos remotos tiempos algunos se atrevieron a anticipar ciertas propuestas que hoy se han recuperado. Por ejemplo Alcmeón de Crotona, un coetáneo y seguidor del gran Pitágoras, que a través de la simple observación se dio cuenta de la relación existente entre las funciones psíquicas y el bienestar del cuerpo, hoy llamamos a esto somatizar una enfermedad. Es por ello que el equilibrio lo expresaran los romanos con la conocida frase latina ‘Mens sana in corpore sano’, anticipándose a todas estas corrientes naturalistas que nos recomiendan lo que hay que comer, beber, caminar, hasta pensar, etc. Si no cumples con estos ‘nuevos mandamientos’ enfermarás, tú te lo has buscado porque algo has hecho mal y será culpa tuya lo que te sucede. 

En el pasado siglo XX el concepto de ‘salud’ se fue ampliando progresivamente y la Organización Mundial de la Salud, en julio de 1946, definió esta como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. Por tanto hoy tenemos enfermedades físicas, mentales y también sociales, vamos que es prácticamente imposible estar sano, porque en alguno de estos estados nos pillan desequilibrados.

Claro que este esfuerzo por abarcar todos los ámbitos de la vida complica no sólo definir qué es estar sano, también qué es estar enfermo, ya que nuestro Sistema de Salud sólo atiende nuestras enfermedades siempre y cuando ya las estemos sufriendo y figuren catalogadas como tales en el propio sistema.

¿Una caries es una enfermedad o una falta de higiene bucal? ¿Las personas sordas, ciegas o mudas son enfermos? ¿La cirugía estética atiende enfermedades? ¿La disfunción eréctil es enfermedad? ¿Un síndrome de Dawn sufre una enfermedad? ¿Son enfermedades la drogadicción, el alcoholismo, la ludopatía? ¿Una persona transexual es un enfermo?, incluso nos podríamos preguntar ¿ la vejez es una enfermedad?. Pueden parecer preguntas sencillas, pero las contestaciones que socialmente les demos terminarán por definir las políticas públicas aplicables en cada caso y las respuestas son cada día más complejos, como hemos podido observar, y continuamos observado, inmersos como estamos en esta pandemia. Ustedes dirán.

Siendo cierto que socialmente debemos atender todo este tipo de situaciones que pueden generar en las perosnas limitaciones para disfrutar de un completo estado de bienestar la cuestión es si son enfermedades y por tanto asumidas por  la Seguridad Social, si no lo son pero deben diseñarse politicas públicas que les den respuetas adecuadas o si pertenecen al ámbito privado y por tanto que cada uno se pague lo suyo.

En los años 60 del pasado siglo, los más viejos lo recordaran, un grupo llamados Los Stop popularizó una canción que decía: Tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor, el que tenga estas tres cosas, que le dé gracias a Dios. La salud figura en primer lugar, como debe ser, pero no cabe duda que tanto el dinero como el amor son de gran importancia ya que su ausencia produce muchas enfermedades, fisicas, mentales y sociales; algunas de ellas no cubiertas por nuestra Seguridad Social. Equilibrio y proporción hagan caso a los clásicos y cuídense.

 


[1] Cometió el peor de los pecados, el de arrogancia, como Prometeo que también fue severamente castigado porque eso no tenía perdón posible en el Olimpo.