Ciudad Rodrigo al día

 

El Seminario abre el curso con 23 alumnos que serán formados “en cuerpo y alma”

El nuevo curso tiene como lema en la institución ‘En búsqueda, caminamos juntos. La sabiduría entrará en tu corazón’

Aunque ya inició la actividad lectiva el pasado viernes con sus alumnos de Educación Primaria, el Seminario Diocesano San Cayetano de Ciudad Rodrigo no inauguró oficialmente el curso académico 2021/2022 hasta la mañana del miércoles, coincidiendo con el inicio de las clases de los alumnos de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, al igual que ocurrió en toda Castilla y León con los alumnos de esas enseñanzas.

En total, el Seminario Diocesano cuenta este nuevo curso con 23 alumnos (cinco más que los que iniciaron el curso el año pasado), que serán formados “integralmente, en cuerpo y alma”, como señaló el administrador apostólico de la Diócesis, Jesús García Burillo, en la tradicional eucaristía de apertura del curso, en la que estuvo acompañado por el Rector del Seminario, Anselmo Matilla, por el antiguo Rector, Juan Carlos Sánchez (a quién felicitó por su cumpleaños), y por varios sacerdotes más.

Esa eucaristía tuvo lugar en la Capilla Mayor del Seminario, donde se dieron cita todos los alumnos (varios de los cuales ejercieron como monaguillos), los profesores (entre los que hay alguna novedad, como el sacerdote Jean Claude Bizimungu), los formadores, y unos cuantos familiares de los alumnos. Esos familiares mantuvieron una reunión de forma previa a la misa, mientras que a su finalización (con un aplauso y con la habitual foto de familia de estudiantes y docentes), pudieron disfrutar de un aperitivo conjunto.


En este curso, el Seminario tiene como lema En búsqueda, caminamos juntos. La sabiduría entrará en tu corazón, extraída del libro de Proverbios de la Biblia, señalando Jesús García Burillo que tiene como trasfondo que “hay que ponerse en marcha, hay que recuperar el interés por las cosas”. Asimismo, Anselmo Matilla señala que en este nuevo curso quieren hacer especialmente hincapié “en la formación intelectual de los seminaristas”.