Mañueco augura 2022 como el "año de la remontada" y confía en cerrar este año con un crecimiento del 6% del PIB

El presidente de la Junta asegura que CyL es una de las comunidades que mejor resistió la crisis y que también está entre las más próximas a recuperar los niveles de actividad prepandemia
Víctor Caramanzana, en primer plano, y a su izquierda el alcalde, Óscar Puente; el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco; el delegado del Gobierno, Javier Izquierdo, y el presidente de la Diputación, Conrado Íscar. EP
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, se ha mostrado optimista respecto del futuro económico de la Comunidad tras recordar que 2020 fue el año de "la resistencia" y 2022 será el de "la remontada", recuperando cifras propias de la prepandemia, al tiempo que ha augurado cerrar el presente ejercicio con un crecimiento global del PIB cercano al seis por ciento.
 
En tales términos se ha expresado Fernández Mañueco al poner el broche con su discurso al acto de inauguración del curso económico celebrado en la Feria de Valladolid bajo la organización de la Cámara de Comercio, contexto en el que el político, tomando el relevo de la ponencia expuesta por Tomás Pascual, del Grupo Pascual, ha defendido que unas políticas económicas responsables y fiscales acertadas hacen de Castilla y León un territorio para invertir con confianza y seguridad.
 
Como datos esperanzadores, el presidente ha recordado que en 2020 se cumplió el triple objetivo de acabar con menos recesión, menos paro y menor deuda que la media española. Lo que indica, ha añadido, que Castilla y León es una de las comunidades que mejor resistió la crisis y que también está entre las más próximas a recuperar los niveles de actividad prepandemia.
 
La economía, ha señalado, ha crecido en el segundo trimestre de este año un 17,8 %, el mayor incremento de la serie histórica y acabando así con cinco trimestres de caídas y recuperando el 44 % de todo lo perdido; a la vez que se ha recuperado el 97 % de la ocupación previa a la irrupción de la pandemia. Además, ha avanzado, la Junta prevé un crecimiento global del PIB (Producto Interior Bruto) de la Comunidad del 6 por ciento cuando acabe este 2021.
 
A la vez, ha señalado, el Gobierno de Castilla y León ha mantenido el apoyo a la labor empresarial con una política fiscal moderada, en la que se incluye la supresión del Impuesto de Sucesiones y Donaciones que ya se ha demostrado un acierto; la implantación de planes de choque con ayudas directas a los sectores más afectados, en torno a 465 millones de euros, incluyendo las que se gestionan del Estado, y también facilitando financiación a las empresas, para las que desde la Plataforma Financiera ya se han aprobado desde que se decretó el primer estado de alarma más de 750 millones de euros en ayudas a 5.800 empresas, lo que ha permitido mantener o crear más de 20.500 empleos.
 
Además, ha recordado Fernández Mañueco, también se ha proporcionado más suelo industrial a bajo precio, lo que ha llevado a que el volumen de ventas en 2020 y lo que va de 2021 sea de los más elevados de la serie histórica.
 
A la vez, se ha apoyado la internacionalización de las empresas, ampliando la red exterior del ICI de 21 a 26 destinos. Y de cara a 2022, ha avanzado el jefe del Ejecutivo autonómico, se continuará con la aprobación de dos importantes instrumentos: un nuevo Plan de Internacionalización Empresarial, con planes específicos para sectores estratégicos, y la Estrategia de Emprendimiento, Innovación y Autónomos, en la que se dará especial importancia a la digitalización.
 
Un escenario, ha apuntado el presidente de la Junta, en el que tendrán un gran protagonismo los próximos Presupuestos de la Comunidad, que, según ha avanzado, alineados con la Agenda 2030, buscarán la recuperación sostenible y la reactivación de la economía y el empleo a medio y largo plazo.
 
También garantizarán el gasto social, la calidad de los servicios públicos y la lucha contra la despoblación desde un compromiso con el mundo rural. Unas cuentas, ha advertido Fernández Mañueco, que dada su importancia reclaman el mayor apoyo, a la vez que ha comprometido su apuesta por el diálogo para conseguirlo.
 
INCERTIDUMBRES
Eso sí, ha advertido el presidente de la Junta, los próximos Presupuestos necesitan fuentes de recursos ciertas y seguras
. Y, ha alertado, se ve con incertidumbre cuatro cuestiones que debe resolver el Gobierno de España.
 
Por un lado, Fernández Mañueco ha exigido un reparto justo de los fondos europeos, de los que hasta ahora se han asignado a Castilla y León 1.595 millones de euros, cuando la Comunidad reclama el 6 % del total nacional, 5.000 millones. En este punto, ha animado a todas las empresas a presentar proyectos para acceder a esos fondos y hacerlo aprovechando los instrumentos que ofrece la Junta.
 
Por otro, ha censurado el "desequilibrio" en la distribución del tope de déficit planteado por el Gobierno central, que del 5% total solo otorga a las comunidades autónomas un 0,6 %, pese a que son las encargadas de prestar los servicios públicos esenciales. Además, Fernández Mañueco ha cuestionado la desaparición del Fondo Covid a pesar de que la pandemia hará que en el próximo año se sigan afrontando gastos sanitarios, educativos y sociales.
 
La limitación del endeudamiento y la supresión del Fondo Covid, ha advertido Fernández Mañueco, privan a Catilla y León de 1.000 millones de euros en el próximo Presupuesto. A esto se añade que sigue pendiente el cobro de los 182 millones del IVA, tal y como obliga una sentencia del Tribunal Supremo que da la razón a la Junta.
 
La inauguración del curso económico ha contado también, entre sus intervinientes, con la participación del alcalde de Valladolid, el socialista Óscar Puente, quien, al igual que el anterior, se ha mostrado confiado en que la economía "remontará el vuelo" y ha apoyado tal convicción en "datos objetivos", fundamentalmente, en la capital, de la mano del proyecto del Parque Agroalimentario y la Estación Logística.
 
El primer edil vallisoletano, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha calificado tal iniciativa de "proyecto de región y país", en referencia al parque y la estación logística previstos en las inmediaciones de los nuevos talleres de Renfe y para los que ADIF prevé invertir en los próximos años cerca de 40 millones de euros.
 
No menos optimismo es también el compartido tanto por el presidente de la Cámara de Comercio de Valladolid, Víctor Caramanzana, como por el delegado del Gobierno en la Comunidad, Javier Izquierdo, y el presidente de la Diputación, Conrado Íscar, que también han subido al atril de oradores para expresar sus grandes expectativas de cara al ejercicio de 2022.
 
Así, el primero de ellos, tras subrayar la ventaja con que cuenta Valladolid y Castilla y León al disponer de grandes motores como el Grupo Renault y el sector agroalimentario, en el primer caso con un ambicioso plan industrial presentado el pasado mes de marzo y en el segundo de un músculo con 40.000 empleos y exportaciones anuales de 2.400 millones, ha enumerado otras "grandes palancas" para recuperar una "velocidad de crucero".
 
Caramanzana se refería así a los fondos europeos, capítulo en el que aboga por canalizarlos perfectamente para "saber cómo gestionarlos y poder así crear valor añadido y transformar el tejido productivo"; la formación, con un proyecto pionero autonómico en la materia que la Cámara de Comercio presentará próximamente"; la digitalización, y la mediación para buscar la resolución extrajudicial a los conflictos".
 
Pero además, el presidente de la Diputación ve muy necesario garantizar la "estabilidad y no estorbar", algo a lo que se ha comprometido desde su cargo para que sean los empresarios los que arriesguen e inviertan para generar riqueza y empleo.
 
Los fondos europeos ha sido uno de los temas recurrentes en todas las intervenciones, como la realizada por el máximo responsable del Gobierno en la Comunidad, Javier Izquierdo, que, a mayores de las ayudas recibidas en Castilla y León desde Madrid y unos ERTE que han permitido salvar el empleo de 189.000 ciudadanos en la región, entiende que del Plan de Recuperación y Resiliencia deben propiciar la modernización de la economía.