Cómo funcionan las bujías y las bujías incandescentes. Cuándo y cómo cambiar

Al montar las bujías nuevas, es fundamental que se correspondan con las especificadas para el vehículo en cuestión. Todas son similares y sus detalles son poco perceptibles. El fabricante es el que establece las tablas y referencias equivalentes

En el motor de un coche, encontramos múltiples elementos que son de gran utilidad para que todo funcione correctamente. Los cilindros, el cárter, los pitones o las bujías son algunos de ellos. Respecto a este último elemento, encontramos una gran variedad de todas ellas, además de convertirse en uno de los más importantes para el correcto funcionamiento del motor. Entre las bujías, podemos hallar las bujías de precalentamiento, que son unas de las más comunes, pero no son las únicas. En este artículo explicaremos su funcionamiento, cuándo cambiarlas y además, cuál es su tipología.

Las bujías son responsables de encender la mezcla de aire combustible en los motores encendidos por gasolina

En los motores de hoy en día, las bujías se han convertido en un elemento indispensable. Son las encargadas de encender la mezcla de aire combustible en los motores encendidos por gasolina. Su funcionamiento es muy simple, ya que se basa en permitir el salto de una chispa de alto voltaje entre los electrodos y con ello, cumplir con su función.

Asimismo, son responsables de los casos que explican un buen rendimiento del combustible, además de informar a partir de su estado de ciertas irregularidades en el motor al ser retiradas. Lo cierto es que las bujías sufren de un desgaste que conviene revisar, ya que se produce una erosión con el paso del tiempo en sus electrodos que termina por dejarlas inservibles.

En el caso de que las veamos en tono blanquecino, ennegrecido o con exceso de grasa, puede ser indicativo de que existen problemas en la inyección, en el depósito de carbón o bien, que el combustible que hay no es de buena calidad.

Podemos observar distintos síntomas para detectar averías en las bujías. Por un lado, fallos a la hora de encender el coche o dificultad para arrancarlo.

Por otro lado, si observamos consumo de combustible incrementado puede ser que no se queme de manera correcta porque las bujías no están en buen estado. El último síntoma se centra en la pérdida de potencia. En el momento en que falla el encendido del coche, puede conllevar a una reducción de la potencia del motor y un incremento de gases emitidos por el tubo de escape.

Las bujías deben revisarse cada 60.000 kilómetros, pero pueden presentar anomalías antes. En caso de que tengamos que sustituirlas, no es una reparación costosa, puesto que cada una de ellas tiene un coste de alrededor de 10 euros.

Al montar las bujías nuevas, es fundamental que se correspondan con las especificadas para el vehículo en cuestión. Todas son similares y sus detalles son poco perceptibles. El fabricante es el que establece las tablas y referencias equivalentes.

No deben ceder a los niveles de presión para que impide que pasen los gases del interior del cilindro al exterior, es necesario que mantengan una temperatura estable al funcionar entre los 500ºC y los 900ºC y por último, deben soportar los hidrocarburos y ácidos propios de la combustión.


 

Respecto al cambio de las bujías, se deberá realizar con cuidado y con la ayuda de una llave dinamométrica especial, que posibilite observar el par de apriete que se requiere. En el momento en que las instalemos, si cometemos alguna imprecisión, podría acortar la vida útil de  funcionamiento de las mismas.

Para finalizar, es aconsejable apostar siempre por productos procedentes de marcas famosas como Bosch, Vemo, D o Febi Bilstein, que cuentan con una reputación consagrada en el tiempo.

 

¿Cuál es la tipología de bujías existente?

 

En cuanto a la tipología de bujías, según su resistencia, encontramos bujías presentes en los motores diésel de inyección indirecta. Hallamos las de resistencia desnuda, que son las tradicionales, las de resistencia protegida y las antiparasitarias. Si se tiene en cuenta el tamaño del arco de corriente, encontramos las de abertura normal, donde el arco de corriente salta hasta 0,9 milímetros y las de abertura grande, con un arco de hasta 2,05 milímetros.

En cuanto al material con el que están fabricadas, hallamos de platino o iridio, que son más resistentes y de un precio mayor y de cobre, más conductivas. Por último, respecto al tipo de combustible encontramos para gasolina, que son las más comunes con características similares a las desnudas, bujías para motores diésel y para motores a gas.

En este último caso, el problema se basa en el desgaste de los electrodos por oxidación, por lo que se recubren de níquel para suprimir este contratiempo.

Hay que destacar también las bujías incandescentes, que tienen la función de calentar la cámara de combustión, agilizando el encendido de los motores ciclo diésel en los días más fríos. Son interesantes para aquellas zonas donde el clima generalmente es de este tipo.

Estas bujías tienen que permanecer encendidas para evitar fallos de funcionamiento y dicho proceso disminuye el nivel de emisiones de gases contaminantes y humo en la fase fría del motor.

Fuentes de información:

https://www.repuestoscoches24.es/recambios/bujias-de-precalentamiento

https://www.actualidadmotor.com/tipos-y-clasificacion-de-bujias/