Pitingo, The Son of Wood y la Banda Municipal pondrán la música de este sábado en Salamanca

Además, el Teatro Liceo acogerá la primera de las funciones del espectáculo familiar “Alicia en el musical de las maravillas”

Pitingo es un joven que reinventa los cánones del flamenco con afinación, compás y conocimiento

Este sábado continúan las actividades culturales programadas por el Ayuntamiento de Salamanca en honor a la Virgen de la Vega. A las siete de la tarde está programada la primera función el espectáculo familiar ‘Alicia en el musical de las maravillas’, en el Teatro Liceo.

Con texto de Josep Mollà, música original de Paco Iváñez y dirección de Jose Tomàs Chàfer, Alicia en el musical de las maravillas se presenta como una vuelta a la esencia del mundo de los niños, como un viaje interior hacia la fantasía o a las maravillas de los años de la infancia.

La abuela de Alicia entrará en el mundo de los niños con la fuerza de un huracán. Su imaginación conectará de inmediato con las ilusiones de los pequeños y conseguirá que cambien los móviles y las tablets por una historia fantástica, que asegura haber vivido de pequeña. Con ella, su nieta Alicia emprenderá un viaje lleno de aventuras que le permitirá conocer a un conejo que habla, un gato que sonríe, un sombrerero loco y una reina despiadada y estrafalaria.

Alicia en el musical de las maravillas es un viaje que va desde las pantallas a los libros, desde el youtube al poder de la imaginación y desde los personajes “reales” de las redes sociales a los seres fantásticos que somos capaces de imaginar.

Con esta versión del clásico de Lewis Carroll, los personajes de siempre intentarán encontrar respuestas a preguntas que emergen desde los nuevos retos de la sociedad de la información. Preguntas como: ¿es posible la reconciliación entre las pantallas y los libros?, ¿hay lugar para la imaginación en la sociedad digital?

Las últimas entradas disponibles tienen un precio de 8 euros y se pueden comprar en www.ciudaddecultura.org

A las ocho de la tarde, en el Patio del Da2, está previsto el concierto de los salmantinos The Son of Wood, un grupo forjado en las calles de Salamanca que combina instrumentos como guitarra acústica, armónica, violín, bajo y batería con influencias folk, rock, indie y country. Entre sus principales características destacan sus letras que narran realidades cercanas, frustraciones y miedos con un mensaje inconformista, así como la increíble calidad y complicidad que manifiestan en su directo. En el último año, pre-pandemia The Son of Wood estaba inmerso en una gira nacional, dando más de 50 conciertos en más de 30 ciudades españolas. Las entradas están agotadas.


A la misma hora, en el Patio Chico, ofrecerá un concierto la Banda Municipal de Música de Salamanca. Las invitaciones también están agotadas.

Pitingo en concierto

Y finalizará la programación de mañana con el concierto de PITINGO, a las diez de la noche, en el campo de fútbol de Puente Ladrillo. Las entradas tienen un precio de 20 y 25 euros y se pueden comprar en la taquilla del Liceo y en www.ciudaddecultura.org

PITINGO llega a Salamanca para presentar su nuevo trabajo discográfico “MESTIZO Y FRONTERIZO”. Pitingo, que es andaluz, mestizo y fronterizo, continúa manteniendo el rumbo intercultural fiel a sus raíces flamencas, esas que le obligan a seguir hermanándose con ecos afroamericanos. Comienza un viaje de melómana hibridación que nos hará mover el cuerpo y las manos, libres, a compás, y desembocará en la interpretación de himnos generacionales para la hermandad del ser humano.

Pitingo es un joven que reinventa los cánones del flamenco con afinación, compás y conocimiento. Unos credenciales a los que añade su fecunda inventiva, para hacer de una emocionante idea “El Soul a Ritmo de Bulerias”, una maravillosa realidad: “ LA SOULERIA”, soul a ritmo de bulerías. Y así abre Pitingo esta nueva aventura, Mestizo y Fronterizo, con ecos del Continente Negro, sonidos de una infame esclavitud dichos con cantares de gaditanas carceleras gitanas, la bajo-andaluza toná grande del desheredado, para marchar sobre el compás flamenco hasta alcanzar la costa del Nuevo Mundo y reencontrarse con el hermano afro, abogando por el “Fuera cadenas”.