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La Virgen de la Peña despierta pasiones quedándose fieles sin poder entrar a la solemne misa festiva

Concluida la misa, los que se quedaron fuera sí pudieron entrar a participar en el ofertorio a la Virgen

La Parroquia de San Andrés de Ciudad Rodrigo vivió durante la tarde del miércoles el momento culmen de su conmemoración anual de la festividad de la Virgen de la Peña de Francia, que se había abierto a primera hora de la mañana con el tradicional Rosario de la Aurora. Si en esa cita matinal sobró sitio en el templo (asistieron unos 70 fieles), por la tarde, para la solemne eucaristía y la última jornada de la novena, no ocurrió lo mismo, quedándose unas cuantas personas sin poder entrar tras completarse el aforo disponible para la cita.

Parte de esas personas decidieron quedarse junto a las dos puertas de acceso al templo para seguir la solemne misa presidida por el párroco Tomás Muñoz Porras, quién estuvo acompañado por los también sacerdotes Vidal Rodríguez Encinas, Juan Carlos Sánchez y Víctor Manuel Sevillano, y por dos monaguillos. La celebración religiosa contó como es habitual con la animación musical del Coro de San Andrés y del joven tamborilero Juan Antonio Muñoz.

En las primeras filas estuvo un amplio número de miembros de la Corporación Municipal: Marcos Iglesias, Beatriz Jorge Carpio, Ramón Sastre, Víctor Gómez, Vanesa Muriel, Paola Martín Muñoz, Davinia Montero, Laura Vicente, Jorge Labajo y Carmen Lorenzo, quienes fueron de los últimos en participar en el ofertorio que por segundo año consecutivo hubo en el interior del templo como alternativa a la imposibilidad de llevar a cabo la procesión de la imagen de la Virgen de la Peña por las calles de Ciudad Rodrigo.


Esa misma imagen fue la protagonista del ofertorio, acercándose a la misma de forma ordenada todos los fieles para depositar un clavel que le habían entregado a la entrada, recibiendo tras ello una estampa de la Virgen (con un calendario del año 2022 en su reverso) y una pulsera, mientras el párroco Tomás Muñoz Porras les animaba a, por ejemplo, lanzar besos a la Virgen según iban pasando. De este ofertorio pudieron tomar parte las personas que habían seguido la misa desde el exterior, así como otras personas que se acercaron al templo justo al final del culto.

Los encargados de entregar las estampas y las pulseras fueron los mayordomos de la celebración, integrantes de la Asociación de Vecinos de San Andrés, que ofrecieron a continuación un pequeño convite a base de dulces a las puertas de su sede, situada justo enfrente del propio templo. Hay que recordar que el epílogo de los actos en honor a la Virgen de la Peña llegará este jueves con un funeral en memoria de los cofrades difuntos a las 19.15 horas.

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