El fin justifica los medios

El periodista Pablo Acebo, de COPE Asturias, muestra su opinión en la sección de este medio con colaboradores sobre el Salamanca UDS

Diego Benito corre por el césped acompañado de su hijo / Lydia González

Verano de 2018. El Salamanca encaraba la temporada estival más ilusionante que se recuerda en los últimos lustros. Recién ascendido a Segunda B, con cerca de 7.000 abonados. Un nuevo proyecto iluminaba el Helmántico y elevaba la ilusión del 'pueblo' como terapia de choque al hasta siempre de la UDS.

Constatada la decepción en relación a la elevada expectativa y tras un sinfín de calamidades y sonrojos, apenas mil días después el Salamanca acaba con su aún débil esqueleto en Segunda Federación. En una nueva cueva del fútbol español diseñada por el arquitecto Rubiales donde lo construido, se derrumba; donde la ilusión abre paso a la desafección. Y vuelta a empezar.

Recordar el prólogo es condición indispensable para elaborar el nuevo argumento. Cerrar los ojos, recordar los orígenes, identificar los errores y comenzar a escribir con un único objetivo: sentir la luz y el aire en la cara. Salir de la cueva. Ascender.


Calderón no es fino escribano. Su prosa es bruta pero emotiva, directa al corazón. Un consejo: no comiencen a leer esta edición 21-22 con la esperanza de encontrar imaginativas tramas, historias circulares. No las encontrarán ni falta que hace.

El gaditano tiene un plan: no encajar, ser un bloque compacto y fiar la ofensiva al balón parado y al talento e imaginación de la amplia gama de jugadores ofensivos que tiene en plantilla. Y a mí me vale. Si consigue cerrar su portería, el Salamanca tendrá opciones de pelear por ascender. De recuperar el terreno perdido. De escribir un buen final. De volver a ser grandes. El fin, cuando todo está oscuro, justifica los medios.