Miguel Ríos: “El haber reunido un puñado de buenos temas es el responsable de que yo vuelva a Salamanca a cantar”

“Cantar en las condiciones que lo hacemos ahora, con la gente llevando las mascarillas a pesar de la evidente incomodidad que suponen, es una lección para mí de ganas de vivir, de superar la adversidad”

Miguel Ríos vuelve a Salamanca en concierto este 8 de Septiembre al campo de fútbol de Puente Ladrillo, donde sus fans podrán disfrutar nuevamente de esa voz que le hace tan especial

Miguel Ríos sigue  siendo uno de los pioneros del rock, en " España”. Nació en el seno de una familia humilde y quizá eso le enseñó unos valores diferentes que sus dedos, con suavidad, los convertían en canciones protagonistas de historias que hasta él mismo desconocía. Empezó a sentir curiosidad por la música después de trabajar en la sección de música de unos almacenes  de su ciudad natal Granada, pudiendo así ayudar a su familia.

Ríos inició su carrera musical a principios de los años 60. Su primer nombre artístico fue Mike Ríos, con el cual grabó varios discos. De 1962 es " El rey del twist" su primer tema en solitario, pero eran habituales sus actuaciones con grupos como. La orquesta de Filippo Carletti y bandas como Los Sonors, Los Canarios y Los Relámpagos. De esos años, hubo una canción que alcanzó una popularidad destacada con la canción "Oh, mi Señor" (1964). Algo que no resulta extraño. Escuchando una sola de sus canciones es fácil descifrar los mensajes que entona su voz.  Mensajes de vida cotidiana que no siempre se pueden expresar,  por falta de medios para poder llegar a masas multitudinarias como ha sido su caso.

“Un largo tiempo " es el título de su último trabajo,  una reflexión envuelta de sabiduría,  de madurez e incluso de melancolía,  sentimientos que echan de menos un pasado que inesperadamente se ha vuelto a convertir en presente. Fuerza es la palabra que mejor le caracteriza y con ella a sus 77 años de edad está demostrando que la tercera edad no es incompatible con seguir persiguiendo sueños,  porque mientras hay vida la luz que desprende una sonrisa no tiene edad y eso es lo que provoca Miguel Ríos con su último disco.

El silencio de estos últimos 12 años no han dejado nunca en el olvido a Miguel Ríos, su alma rockera,  porque fue, es y será siempre el Rey del Twist, sus letras  poéticas en conjunto con su voz son protagonistas de una discografía inigualable que sigue haciendo vibrar a varias generaciones.

Desde los años 60 hasta la actualidad sigue siendo un icono de la música española, con éxitos inolvidables. La vida no le ha regalado nada; sólo él con su trabajo y esfuerzo allanó un camino que conoció empedrado,  unas piedras duras como la vida misma. Pero su pasión por la música las convirtió en canciones y eso sí que es un regalo para sus fans. Nacer en el seno de una familia humilde no es una traba de la vida, es una condición que Miguel Ríos ha convertido en bendición.

Almudena Merino: Usted proviene de una familia humilde,  granadino de nacimiento, tierra de flamenco, estilo musical muy diferente al rock. ¿En qué momento descubrió su pasión por la música y cómo consiguió sin medios económicos que alguien se fijara en su talento?

Miguel Ríos: Sí, nací en Granada en el seno de una familia obrera. Pero el flamenco, en mi juventud, era una música tabernaria con la que no había que relacionarse. Para empezar entonces no hacía falta dinero, hacía falta valor y una conexión. Yo entré a trabajar en una tienda de discos. Esa fue mi tabla de salvación.

A. M. ¿Qué fue lo primero que le regaló a sus padres con su primer sueldo?

M.R. Mi padre murió antes de que tuviera mi primer trabajo. A mi madre, cuando pude, no con el primer sueldo que fue raquítico, la mantuve.

A.M. Después de 12 años en silencio vuelve a sacar disco,  con la misma fuerza y pasión que cuando era joven. "El blues de la tercera edad"¿Con esta canción pretende dar fuerza a su generación y transmitir sus ganas de vivir a sus 77 años?

M.R. Lo que pretendo es rendir un homenaje a las mujeres de mi generación, que han luchado en condiciones muy desfavorables por ocupar su lugar en el mundo.

A.M. ¿Qué ha sentido con su vuelta a los escenarios en una situación tan complicada como es la convivencia con el covid?

M.R. Cantar en las condiciones que lo hacemos ahora, con la gente demostrando su civismo y sus ganas de consumir cultura, llevando las mascarillas a pesar de la evidente incomodidad que suponen, es una lección para mí de ganas de vivir, de superar la adversidad.

A.M. Hay canciones que perduran en el tiempo. ”Bienvenidos" fue y será siempre un éxito inolvidable en su carrera musical, entre muchos otros. ¿Esta canción tiene un significado especial para usted  o hay otras que no se conocen tanto y que en el silencio de sus pensamientos son más importantes para usted?

M.R. La vocación de una canción es ser cantada. Cuando la gente elige un tema como la banda sonora de su vida, para el creador de esa canción es un grandísimo regalo. Pero todas las canciones obedecen a un momento y son, íntimamente, muy importantes. Al margen de la fortuna pública que hayan tenido.

A.M. “Un largo tiempo, " título de su último disco, compuesto por 10 canciones escritas de su puño y letra. ¿Cuando se retiró del mundo de la música públicamente, pensó en algún momento que volvería a los escenarios con un disco como éste?

M.R. La verdad es que cuando me jubilé, pensé que era para siempre. Pero si no pierdes facultades y tienes compañeros que te piden que cantes con ellos, es difícil dejarlo. Al final, salvo el poco tiempo que estuve de aprendiz de vendedor de discos, cantar ha sido mi vida.

A.M. ¿Hay algún motivo o persona especial que haya hecho que usted vuelva después de tanto tiempo a deleitarnos con sus  canciones?

M.R. Supongo, que el hecho de haber reunido un puñado de buenos temas es el responsable de que yo vuelva a Salamanca a cantar el día 8. El nuevo material pide carretera.

A.M. No hace mucho tiempo que Salamanca disfrutó  de uno de sus conciertos. ¿Tiene algún vínculo especial con esta ciudad o alguna vivencia bonita que recuerde con cariño de alguno de sus fans salmantinos?

M.R. Soy muy afortunado al tener muchos mecenas salmantinos. Desde hace un porrón de años he recibido el cariño de mucha gente y eso es la mejor vivencia. Uno de ellos, Josemi del Valle, hasta escribió un libro sobre el Rock&Ríos.

A.M. Lleva en el mundo de la música desde los años 60. Por aquel entonces se le conocía como Mikel Ríos, el Rey del Twist. ¿A qué se debió el cambio de su nombre artístico, no se sentía identificado con el primero?


M.R. La verdad es que no me identificaba nada con aquel nombre que me puso mi compañía de discos. Me lo cambié porque me parecía una impostura y la versión castellana me gustaba más.

A.M. El «Himno a la alegría» con el cual alcanzó su mayor éxito, su versión en inglés «A Song of Joy» también fue un éxito mundialmente. ¿Es esta canción con la que usted pensó que se consagraría como cantante o hubiera deseado que fuera otra que en su interior sea también especial?

M.R. En la vida hay mucho de casualidad, y en las carreras artísticas mucho más. El éxito no pregunta. Llega y se va. El “Himno” es una hermosísima canción que sigue representando los mejores sentimientos de fraternidad y solidaridad entre los seres humanos. Estoy muy contento de haber contribuido a propagar tales emociones con esa canción.

A.M. En los conciertos sólo se valora el trabajo del  artista,  pero hay personas como técnicos,  músicos etc... Que consiguen que todo esté perfecto. ¿Qué les diría a todas esas personas de su equipo que quizás para usted sean algo parecido a una  familia?

M.R. Ciertamente dar un concierto representa un esfuerzo colectivo de muchas personas alrededor de un nombre propio, sin las cuales sería imposible hacerlo. Esas personas, casi siempre injustamente anónimas, son las que más han sufrido en esta pandemia y las que menos recursos tenían para resistir los avatares de este infortunio. Están a la intemperie.

A.M. En 1994, fue invitado por Víctor Manuel, al concierto de la gira "Mucho más que dos" junto a Ana Belén, Serrat, Antonio Flores, Pablo Milanés, Manolo Tena, Sabina y Juan Echanove. ¿Qué sensaciones tuvo en esos conciertos diferentes a cuando usted actúa sólo? 

M.R. Mire, cuando uno comparte escenario con gente de ese talento, es como volver al recreo. Todo es luz. Siempre es primavera. No tienes el peso de la responsabilidad y eso alivia. Pero dura poco. En cambio cuando uno canta un concierto solo, amiga, tienes tiempo de disfrutar de una forma más intensa e intima.

A.M. ¿Hay alguna anécdota o algún momento inolvidable que nos pueda contar de esa gira junto a sus compañeros?

M.R. No hay espacio para tanto que contar. Fue un fin de semana memorable. Recuerdo a cada uno de mis compañeros con gran amor.

A.M. Indudablemente usted es un icono del Rock español con distinciones tan importantes como:

La medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1992) o el Premio Grammy Latino a la Excelencia Musical (2013) entre otros. ¿Qué sintió la primera vez que recibió un premio tan importante y el reconocimiento de un país entero?

M.R. El primer premio gordo que me dieron fue la Medalla de Oro de la Ciudad de Granada. La emoción es indescriptible. Los tuyos te premian, te eligen, te distinguen. No hay palabras

A.M. Al principio de esta entrevista le pregunté qué regalo había hecho a sus padres con su primer sueldo. Para terminar ¿Qué regalo le hubiera gustado hacer a lo largo de su carrera o vida y nunca se atrevió a regalar; a quién? Si no es mucha indiscreción.

M.R. Pues, ya que me lo pregunta, le regalaría “Sapiens. De animales y dioses: Una breve historia de la humanidad” de Yuval Noah Hariri al cura que, siendo un adolescente, me admonizó contra la lectura de la que debía mantenerme alejado.

 

Espectacular es la palabra que mejor define la vuelta a los escenarios de Miguel Ríos & The Black Betty, un trío que deja claro que el rock no ha quedado en el olvido. Un acústico donde sus fans disfrutaran del nuevo repertorio, incluyendo  versiones especiales y, por supuesto, algunos de sus grandes éxitos.

Es un honor haber podido entrevistarle. Desde SALAMANCA AL DÍA le deseamos que el ángel del timbre de su voz nunca deje de sonar.

¡Gracias! Por seguir regalándonos su espíritu rockero y por la concesión de esta entrevista.

 

DISCOGRAFIA

  • Mike Ríos. El Rey del Twist: "El twist", "Pera madura", "Twist de Saint-Tropez", "Cayendo lágrimas" (1962)
  • Mike Ríos: "Twist del reloj", "No te alejes de mí", "El anillito", "Bristol" (1962)
  • Mike Ríos: Locomotion: "No, no lo quiero", "Locomotion", "Twist del mundo", "Vayamos juntos" (1962)
  • Mike Ríos con Los Relámpagos. ¡Explosivo!: "Detén la noche", "Popotitos", "Hey baby madison", "Spanish twist" (1962)
  • Mike Ríos: "Una voz extraña", "El rebelde", "Un océano nos separa", "Ruby baby" (1963)
  • Mike Ríos: "¿Quieres bailar?", "El ritmo de la lluvia", "Una chica igual", "Mi tonta mano" (1963)
  • Mike Rïos: "Pecosita", "Da-doo-ron-ron", "Los brazos en cruz", "Un diablo disfrazado" (1963)
  • Mike Ríos con Los Sonor: "¡Oh, mi Señor!", "Hay tantas chicas", "Drip drop", "Bailando surfing" (1964)
  • Canta Mike: "No pido excusa", "Eso sí que es cariño", "El vagabundo en la playa", "Tu nombre" (1964)
  • Miguel Ríos: Serenata bajo el sol: "Serenata bajo el sol", "La puedo ver", "Vuelve conmigo", "Dam dam" (1964)
  • Miguel Ríos: "Consejos de amor", "Cielito lindo", "Huyendo de mí", "He preguntado a mí corazón" (1965)
  • Miguel Ríos: "Ayer", "Yo no puedo", "Melodía encadenada", "La historia de tres rosas rojas" (1965)
  • Canciones de la película Hamelín: "Donde", "Linda chica", "Ya lo pagarán", "Mi ilusión de vivir" (1967)