El auge de las casas pasivas: Una inversión inteligente

Se trata de viviendas con un consumo energético muy bajo y que ofrecen una temperatura ambiente confortable todo el año, en cualquier situación geográfica y sin utilizar los sistemas convencionales de calefacción o refrigeración. Cuánto valen, por qué convienen y qué incluyen

El cambio climático, las nuevas tendencias en construcción y las necesidades habitacionales de nuestra sociedad, han puesto a la arquitectura sostenible en el centro de cualquier proyecto de construcción actual. Por el bienestar del medioambiente y de su bolsillo, cualquier emprendedor intenta que la vivienda que va a construir sea lo más sustentable posible.  

En este contexto, las casas pasivas son la meca de todo arquitecto. Basta con ver las características, las comodidades y el ahorro que suponen estas casas para comprobar que se trata de una inversión no solo apetecible, sino también conveniente.

“Este tipo de viviendas tienen grandes diferencias respecto a las casas tradicionales y no solo por el ahorro en la factura de energía”, comienzan a explicar los responsables de FacilHouse, una constructora referente en el sector. “Son viviendas que garantizan una excelente calidad del aire interior y también un gran aislamiento térmico y acústico”, agregan.

En efecto, el acondicionamiento natural que caracteriza a este tipo de casas se basa en adaptarse a las características del clima donde se va a localizar para realizar el correspondiente aislamiento térmico, la protección eólica y solar adecuada y controlar la ventilación y masa térmica.

¿El resultado? Una casa donde se respira aire puro, no se requiere climatización artificial, se disfruta un alto nivel de calidad de vida y, por si fuera poco, se gasta menos.

Inversión y ahorro: Cuestión de números

Por ilustrar con cifras, estamos hablando de un costo algo inferior a 200.000 euros para una casa pasiva de tres dormitorios, dos baños completos y un amplio salón-comedor-cocina. La inversión incluye los acabados exteriores e interiores, la cimentación, la dirección de obra, los electrodomésticos, la fontanería, la iluminación e instalación eléctrica. También cubre la instalación sanitaria, el montaje, los muebles de cocina y el transporte.

Se trata de una cantidad más que asequible si pensamos que será una vivienda a estrenar y que supondrá un ahorro significativo, ya que, de acuerdo a los responsables de este proyecto, “consume un 80% menos de energía en climatización respecto a una vivienda tradicional”.

¿Cómo se logra este ahorro? Los profesionales de FacilHouse enumeran las estrategias energéticas más comunes de su variedad de casas pasivas: carpinterías de aluminio con rotura de puente térmico, sobre aislamiento en fachada, cubierta y solera, ventilación mecánica con recuperador de calor y climatización mediante aerotermia por suelo radiante-refrescante o conductos.

“Además, en nuestras viviendas no es necesario abrir las ventanas para ventilar, por lo que no registraremos una pérdida de temperatura. Esto es debido a la permanente renovación del aire interior que ofrece el sistema de ventilación con doble flujo y recuperador de calor instalado en toda vivienda”, aclaran.

Así, aprovechan al máximo la luz solar en invierno y proveen un alto confort por la agradable temperatura estable y a la calidad en el aire interior.

Diseños consientes


Tal y como mencionamos anteriormente, la arquitectura contemporánea se enfoca cada vez más hacia las casas pasivas ya que al no utilizar ningún dispositivo electromecánico para climatizar, se consigue llegar a certificados energéticos óptimos y al mismo tiempo, elevar la calidad de vida de quienes viven en ella.

Por lo mismo, cada vez más emprendedores que se animan a construir una vivienda para estrenarla, apuestan a este tipo de construcción que aprovecha los principios básicos de conducción, radiación y convección del calor para ofrecer una casa amigable con el medioambiente y económicamente más sostenible.

“La base de todo diseño ambientalmente consciente que se pretenda eficaz es una respuesta adecuada a los inconvenientes y a las ventajas del clima del lugar”, explican en Wikipedia sobre este tipo de viviendas. “Si esto no es tenido en cuenta deberemos acudir a sistemas mecánicos de acondicionamiento térmico, con el consumo de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero resultantes”.

Rango de precios y retorno de la inversión

Como en todo proyecto de construcción, se analizan los costos previamente y la decisión final la tendrá el bolsillo del cliente. Pero básicamente, el rango de precios es tan variable como en la arquitectura tradicional: desde 200.000 euros hasta más de un millón.

En los modelos superiores hablamos de eficiencia energética A Superior, con todas las características de una “PassivHaus”: fachada y techos ventilados, triple aislamiento, sistema de ventilación automático cruzado con recuperación de calor, AC frio/calor, suelo radiante en toda la casa y calentamiento de agua con energía solar.

Además, el proyecto es apetecible por donde se lo mire: un diseño moderno de casi 1000 metros cuadrados, cuatro dormitorios, piscina, garaje y mobiliario de cocina de lujo.

Cuando hablamos de precios, hay que considerar que una casa pasiva implica una inversión de que se rentabiliza entre 5 y 10 años, lo que significa que a medio-largo plazo la tasa de retorno es bastante atractiva.

Finalmente, es también una opción atractiva para inversores ya que por el solo hecho de ser “pasiva”, aumentaría en un 25% su valor de reventa.

Reducir el impacto ambiental

Pero además de la conveniencia económica, las razones para construir una casa pasiva se vinculan a cuestiones medioambientales ya que casi no se depende de una compañía eléctrica y la calidad de los materiales utilizados es de bajo impacto ambiental reduciendo la cantidad de CO2 necesaria para producirlos.

Por un lado, estamos aprovechando los elementos naturales para mejorar nuestra calidad de vida y, por otro, estamos evitando una huella de carbono innecesaria.

En definitiva, se trata de un modelo de construcción pensado para inversores inteligentes que deseen optimizar el ahorro, pero al mismo tiempo lograr una armonía con el mundo que verá crecer su proyecto.