Ciudad Rodrigo al día

 

El Ciudad Rodrigo apuesta por un bloque continuista para lograr mantenerse en la ‘nueva’ 3ª División

Teniendo en cuenta los parones y las jornadas de descanso, el Ciudad Rodrigo afrontará 4 bloques de 8 partidos cada uno

Cinco años y cuatro meses después de aquella dramática tarde en La Nueva Balastera de Palencia en la cual el Ciudad Rodrigo vivió frente al Cristo Atlético un tremendo carrusel de emociones en el que hubo tiempo para pasar de estar totalmente salvado a descender de forma directa, sin opción de salvación por si algún equipo subía a posteriori (opción que estuvo activa hasta la remontada in extremis en otro campo del Mirandés B, y que hubiera sido buena ya que acabó por subir el Palencia Balompié), el conjunto mirobrigense regresa este domingo 5 de septiembre a la ansiada 3ª División.

Lo hace curiosamente frente a un equipo que también juega en La Nueva Balastera, el Palencia CF, aunque el encuentro de este domingo (a las 18.30 horas) se jugará en tierras mirobrigenses, en un Francisco Mateos donde en la mañana del viernes se iba contrarreloj para intentar tener listo al menos el cambio del histórico y peligroso muro por una nueva valla de algo más de altura (los espectadores ya no podrán sentarse como era habitual en el muro, pero sí apoyarse en el nuevo elemento).

Esta imagen remozada del Francisco Mateos viene perfectamente al hilo de la propia renovación de la categoría, ya que el Ciudad Rodrigo ha ascendido a 3ª División, pero a una 3ª diferente, que para empezar estrena nombre (y logo): 3ª RFEF, dentro de la reestructuración de categorías que ha llevado a cabo la Federación y que ha implicado la creación de una 1ª RFEF con 40 equipos, y el ‘cambio de nombre’ de la histórica 2ªB por 2ªRFEF y de por 3ªRFEF, manteniendo la habitual división por grupos (en el caso de 3ª, por comunidades autónomas).

De este modo, el Ciudad Rodrigo volverá a militar en esta temporada 2021/2022 en el quinto escalón del fútbol nacional, aunque obviamente con muchos menos equipos por encima que la temporada anterior. Hay que apuntar que en su historia el Club mirobrigense llegó a estar en el tercer escalón del fútbol nacional, en sus primeras estancias en 3ª División (de 1956 a 1958 y de 1959 a 1967), cuando todavía no existía la 2ªB, mientras que en las otras dos etapas en 3ª (de 1980 a 1982 y en la 2015-2016) ya era el cuarto escalón.

Tras bajar por última vez del mismo hace un lustro, el Ciudad Rodrigo pasó una situación crítica a nivel económica y también a nivel deportivo (casi se desciende a Provincial al final del curso 2016/2017), pero se logró sobreponer, siendo el sueño desde entonces retornar a 3ª. Durante estos años ha habido proyectos ilusionantes, que tenían muy buena pinta, pero lo cierto es que por unas cosas y por otras no se había conseguido el objetivo (y a la hora de la verdad ni siquiera se había estado ‘cerca’).

Curiosamente, en una temporada que tampoco fue redonda, ejemplificado en que se acabó por detrás del Ribert en la fase inicial, lo que obligó a jugar el decisivo último partido fuera de casa (en Segovia, frente al Unami), los mirobrigenses dieron por fin con la tecla de volver a 3ª, de nuevo liderados por Aris Marcos, como había ocurrido seis años antes.

> La plantilla

Una de las principales diferencias de esta nueva etapa que se inicia ahora es que el Ciudad Rodrigo no ha hecho ninguna revolución en su plantilla, manteniéndose la gran mayoría de jugadores que protagonizaron la temporada 2021/2022, con las salvedades de Santi Pineda, que se ha marchado por motivos laborales, y de Adolfo. De este modo, siguen en el bloque Pepo, Alberto de Vargas, Adrián Gallego, Rober, Pablo Pérez, Javi Moríñigo, David Risueño, Manu Blanco, Dani Crespo, Fran Gemio, Sergi, Pablo López, Maza, Alberto García y Alberto Martín.

A esa quincena de jugadores se han unido por un lado dos viejos conocidos que retornan al Ciudad Rodrigo: Wiki, que vuelve desde el también ascendido Ribert, y Manu González, que llega justamente procedente de 3ª, donde militó el curso pasado con el Peñaranda, que acabó descendiendo a Regional. Y por otro lado, se han hecho tres incorporaciones más, dos de ellas foráneas: Aires, todo un trotamundos del fútbol, y Stephen Flora, llegado de Estados Unidos. La plantilla se completa a día de hoy con Dani Caño (quién ha tenido un destacado papel durante la pretemporada), que redondea una plantilla que sigue siendo bastante joven.


Tras la larguísima preparación de los mirobrigenses el curso pasado, ya que comenzaron a trabajar 3 meses antes de la fecha en la que finalmente comenzó la Liga, este año la pretemporada ha sido corta, incluso más de lo que hubiera gustado, ya que la temporada anterior no se resolvió hasta el último fin de semana del mes de junio. De este modo, durante los partidos de pretemporada, ante equipos de diversos niveles (y con las habituales ausencias de jugadores por compromisos personales, ya que muchos han sido entresemana), los mirobrigenses han ofrecido diferentes imágenes, siendo en todo caso lo verdaderamente importante lo que ocurra a partir de este domingo.

> La nueva temporada

Para empezar, los mirobrigenses tendrán enfrente un importante hueso, ya que pese a tratarse del tercer ascendido de Regional, parte con otras aspiraciones. Se trata del Palencia CF, club denominado hasta hace dos temporadas CD Palencia Atlético 1929, que nació en 2013 como refundación del desaparecido por deudas CF Palencia, que había nacido en 1975 como Cristo Olímpico y que también fue llamado Palencia Cristo Olímpico. Al menos, ‘Palencia capital’ trae buenos recuerdos al Ciudad Rodrigo en 3ª: en la 2015/2016, le ganaron los dos partidos al equipo del grupo que acabó ascendiendo a 2ªB, el Palencia Balompié, club desaparecido en 2019 tras sólo 8 años de vida (sí, el fútbol en Palencia es un tremendo galimatías de nombres y equipos).

Como ya hemos publicado, el grupo de Castilla y León de la 3ª RFEF contará ‘de forma excepcional’ -ya que el diseño ideal de la nueva categoría es de 16 equipos por grupo, que será los que haya en la 2022/2023- con 17 formaciones, con un gran tono salmantino, ya que también están Guijuelo (descendido de la 2ªB clásica, por lo que es otro de los favoritos), UD Santa Marta de Tormes, Salamanca CF UDS B y Ribert.

Mientras tanto, de la provincia de León están el Atlético Bembibre, el Atlético Astorga, la Virgen del Camino y el Júpiter Leonés; de Burgos, la Arandina y el Mirandés B; de Soria, el Numancia B y el Almazán; de Ávila, el Real Ávila y el Diocesanos-UCAV; de Valladolid, el Atlético Tordesillas; y de Palencia, el ya mencionado Palencia CF.

La competición será bastante exigente esta temporada, ya que frente al ritmo anárquico del curso pasado con múltiples parones (se dejaron muchas semanas libres por si era necesario recuperar partidos aplazados por el coronavirus), este año será casi non-stop: desde ahora hasta Navidades los mirobrigenses jugarán todos los fines de semana, salvo el del 23-24 de octubre, cuando les tocará descansar al ser equipos impares en el grupo, aunque tendrán que jugar el martes 12 de octubre para cuadrar las fechas al tener este grupo un equipo más que los otros (de hecho muchos grupos no empezarán la liga hasta la próxima semana).

En 2022, se repetirá la tónica, de tal modo que una vez empiecen a jugar el fin de semana del 8 y 9 de enero (el partido de vuelta frente al Palencia CF) la competición no se detendrá hasta que concluya el fin de semana del 30 de abril y 1 de mayo, teniendo los mirobrigenses la jornada de descanso de esta vuelta el 5-6 de marzo. Curiosamente, las jornadas de descanso le han ido a caer al Ciudad Rodrigo en el ecuador de cada vuelta, con lo que tendrá 4 bloques de 8 partidos cada uno. El ganador del grupo ascenderá a directamente a 2ª RFEF, del 2º al 5º lucharán también por el ascenso a esa categoría junto a equipos de otras comunidades, mientras que los tres últimos descenderán a Regional (el 15º podría salvarse si le benefician los arrastres por ascensos y descensos de otras categorías).

Por último, hay que apuntar que el Ciudad Rodrigo CF no se ha apuntado en esta ocasión a la Copa Federación, que aunque permitió vivir algunos partidos históricos en la anterior estancia en 3ª División –como un partido con prórroga en el Francisco Mateos frente a un equipo gallego, el Rápido de Bouzas-, fue una de las causas de que los mirobrigenses acabasen descendiendo, ya que la saturación de partidos a finales de 2015 causó una plaga de lesiones que dejó mermadísimo al equipo, acumulando 7 derrotas seguidas en el inicio de 2016.