Los talibanes y los izquierdinos

(Los izquierdinos son falsos izquierdistas hechos de melocotón en almíbar)

     Cuando un grupo de  integristas machaca a su propia gente parece claro que es infame. Y sin embargo cuando atacan a Occidente con bombas los izquierdinos, los izquierdistas celestiales, encuentran todo tipo de justificaciones y de explicaciones. Dicen que representan al Tercer Mundo, les dan una categoría elevada. Y que luchan por el tercer mundo contra Occidente malvado. Pero no representan para nada al tercer mundo, es como si dijeran que a mí me representan los Guerrilleros de Cristo Rey. Y no luchan contra la injusticia porque traen más injusticia que nadie. Lo machacan todo, lo trituran todo, lo sojuzgan todo. 

     Sentados en sus sillones cómodamente, los intelectuales de Occidente izquierdinos se sienten ufanos de comprenderlo todo con sus fórmulas, de domeñar la realidad con sus explicaciones. Y ponen cara de ser muy inteligentes,  como Ortega y Gasset en una foto, ya lo dijo Martín Santos.  Lo encajan todo en sus conceptos y lo resuelven  así todo. No importa si en la realidad millones de mujeres se ahogan en sudor debajo de las burkas.  Eso no importa, solo es la realidad. Lo que importa son sus explicaciones claras y cristalinas.

       Otra natilla izquierdina es la no intervención. Toda intervención es una muestra de prepotencia y de imperialismo. Si en el piso de al lado están matando a una mujer no puedo hacer nada porque eso sería prepotencia e injerencia. Si alguien se ahoga en la piscina es mejor que no haga nada porque si le tiendo la mano estoy demostrando paternalismo y arrogancia. Los que un día cantaron el internacionalismo ahora consideran sacrosanta cada nación y cada espacio cerrado. Y hablan de culturas inamovibles y de identidades  a respetar, aunque sean machistas, trogloditas o sanguinarias.  Y contra el capitalismo les vale todo. Los estalinistas pactaron  con los nazis ,  y durante todo un año tuvieron prohibido criticar a los nazis.  En Irán apoyaron con masoquismo  a los integristas, hasta que los integristas los exterminaron (como cuenta Marianne Satrapi).  

    Pero cuando  la guerra civil española sí que pedían  la intervención  de las democracias para salvar a la República ¿en qué quedamos?   Ahora tienen una especie de Tao pervertido , la no intervención como panacea. No intervengas en nada, deja que todo ocurra.   Ahora toda intervención es imperialismo. Millones de seres humanos jadean  bajo gobiernos corruptos que les roban todo o  tiranías integristas.  Pero la culpa de todos sus males la tiene Occidente. Y no debe intervenir.  

      Hace años yo me salvé de las bombas de Atocha por dos minutos, porque me gusta hacer las cosas antes de tiempo.  Pero si no me salvara estaría bien porque yo soy culpable de lo  que hizo Napoleón en Egipto.  Y de lo que hizo Cortés en México.  Y la tendera de la esquina, y el panadero de la otra calle. Los gobiernos corruptos del Tercer Mundo machacan a su gente, pero la culpa la tengo yo.

     Ahora me entero de que los talibanes son héroes antiimperialistas, un gran diario pretende convencernos de ello con sesudos artículos. El izquierdinismo floreado no tiene fin.  Pero esconde un profundo desprecio: da a entender que los no occidentales no merecen la democracia y las libertades. Y millones de mujeres no merecen salir a la calle.  El sesudo izquierdino en su poltrona confortable ignora el sufrimiento de millones de personas, y se siente ufano de sus explicaciones que lo explican todo. Pero en realidad solo nos suelta un simplismo : como estoy contra el capitalismo, todo lo que no es capitalismo es bueno. El simplismo es una plaga en el mundo.

ANTONIO COSTA GÓMEZ, ESCRITOR