El transporte público y la Gran Vía.

Según parece se mantendrá el recorrido del autobús urbano por la Gran Vía en ambos sentidos, si se lleva a cabo la idea municipal de Zona de Bajas Emisiones aflorada en algún medio de comunicación. Por tanto, se mantendrá el peligroso giro para esos vehículos de la Plaza de Colón hacia San Pablo, antes en Pozo Amarillo. Reducir emisiones significativamente se consigue reduciendo el número de vehículos, y no queda claro para la Gran Vía.

La parada denominada “Mercado Central” parece llamada a ser permanente, resulta bastante inhóspita en verano y con lluvia. Y los peatones no parecen tener bien resuelto el paso de un lado a otro de la calle.

Hace años defiendo reconocer la realidad diaria de la Gran Vía como clave del sistema de transporte público de la ciudad y su alfoz, y actuar en consecuencia. Lo razonable sería dedicarla a ello, no en vano circulan unos 800 autobuses diarios. Algo propuesto en los dos Planes Municipales de Movilidad elaborados hasta el momento, donde aparecen soluciones para dar salida a los autobuses por el sur. A la vista de la noticia, y a las puertas de un nuevo curso con novedades como el funcionamiento del nuevo hospital (esperemos), sería bueno repensar por fin el transporte público. Solventando, cuando menos, alguna cosilla en la Gran Vía.

Más allá de la señal de parada de taxi, junto al pilar de un arco, está la de parada de autobús. Faltaría otra parada enfrente.

En sentido norte los autobuses urbanos realizan tres paradas. Una junto al edifico de los Sindicatos, separada 350 metros de la siguiente junto a la Cuesta de Sancti Spíritus, y esta a su vez a 200 metros de la de Correos. Pero en sentido sur solo hay dos, separadas entre sí por 350 metros. La siguiente estaría en la Avenida de los Reyes de España, a más de 900 metros caminando. Sería buena idea valorar la creación de una nueva parada frente a la de los Sindicatos, incluso repensar la ubicación de las existentes.

Respecto al diseño de las paradas, en las de sentido norte la inclinación de la calzada anula en gran medida el arrodillamiento de los vehículos, quedando el suelo demasiado alto para personas con dificultades de movilidad. Además, el vehículo no cabe en el espacio destinado para él. Al existir dos carriles de circulación en este sentido, y buscando la prioridad frente al vehículo privado, no estaría mal parar en el mismo carril, aprovechando así el otro espacio para mejorar la accesibilidad de la parada.


Obsérvese la magnífica protección frente a los elementos atmosféricos de esta plaza y los usuarios del transporte urbano. De paso a la izquierda de la parada aparece un espacio en la calzada cuya utilidad ¿es…?

En sentido sur, en la parada junto a la estatua al Empresario la profundidad del andén y el sobre ancho de la calzada la hacen incómoda para los viajeros por las maniobras que requiere, dificultando además la salida de los vehículos. La marquesina, además, resulta muy escasa en una plaza poco atractiva para la espera. La denominada Mercado Central es inhóspita frente a los agentes meteorológicos para quienes esperan, y dudo mucho sea obligación de los negocios existentes protegerlos con sus toldos. Vista su “provisionalidad” definitiva necesita soluciones más adecuadas, así como resolver los problemas peatonales para cruzar la calzada a pesar de los pasos existentes.

Panel informativo del transporte metropolitano en pruebas desde hace años. Además, en las paradas no suele haber información.

Luego tenemos el trasporte metropolitano, incapaz de atraer a alguno de los 100.000 viajes en coche que el alfoz provoca en su relación con la capital. Indudablemente requiere un replanteamiento profundo, donde el criterio sea el interés general y no preservar concesiones a toda costa. Pensando en la inmediatez, en las paradas no hay información sobre el servicio, ¿no se comprometió hace años alguien a corregirlo?. Y podrían ahorrarse las inútiles pantallas en eternas pruebas, aprovecharlas en otro lugar, aquí las líneas tienen horarios fijos.

A la derecha el edificio de Servicios Sociales de la Junta, con la pandemia se han agudizado las colas. A la izquierda paradas del transporte metropolitano. En algunos momentos se puede llegar a cortar el paso.​

Tampoco estaría mal cambiar la ubicación de la parada junto al edifico de Servicios Sociales de la Junta. La combinación de ese edificio y el transporte público genera diariamente incomodas aglomeraciones, impropias además de la situación de pandemia. Ya puestos, la línea de Santa Marta podría ampliar su recorrido por la capital, con más paradas para redistribuir a sus usuarios y resultar más accesible a otros nuevos. 

Aunque ya no es tan habitual como antes, la foto tienes un par de años, todavía algunos autobuses regulen sus horarios parando en doble fila en esa zona.