¿Rebote en el precio de bitcoin o falsa alarma?

Bitcoin nació con la voluntad de funcionar como moneda de pago, pero se ha comportado finalmente más como un producto financiero distinto de las monedas fiat que como una especie de dólar o euro privado

Pocos activos (por no decir ninguno) pueden presumir de experimentar una subida de 10.000 euros en apenas dos semanas y a pesar de todo dejar un sabor de boca agridulce, y es que si se tiene en cuenta que el 13 de abril de este mismo año un solo bitcoin llegó a valer más de 53.000 euros, se entiende que los más de 42.000 euros a los que cotiza ahora puedan saber a poco.

Pero aunque “mediocre” (si se pueden llamar mediocres a unas oscilaciones en los precios de miles de euros en pocos días) la subida de bitcoin es innegable, y de nuevo surge la eterna pregunta ¿es el inicio de un nuevo y espectacular rally alcista o sigue moviéndose la más famosa de las criptomonedas dentro de sus rangos de subidas y caídas normales?

La importancia de las previsiones

Aunque lograr prever la cotización de bitcoin o cualquier otro activo es el objetivo de cualquier inversor sea cual sea el modo o la plataforma elegida, lo cierto es que es prácticamente imposible de hacer (y por eso no se debe arriesgar dinero que no se esté dispuesto a perder, ya que perder es una posibilidad muy real donde la volatilidad de las criptomonedas juega un importante papel, y por ejemplo en el caso del trading de CFDs el apalancamiento tendrá un efecto multiplicador de pérdidas y ganancias), pero al menos sí que se puede estudiar qué dicen analistas que a pesar de ser falibles como todo ser humano, sí que pueden presumir de conocer a fondo el tema del que hablan, y a partir de ahí, y teniendo en cuenta que una previsión no es un consejo de inversión y que cada uno es responsable de lo que hace con su dinero, actuar como se crea conveniente.

¿Por qué cae y por qué sube bitcoin?

Bitcoin nació con la voluntad de funcionar como moneda de pago, pero se ha comportado finalmente más como un producto financiero distinto de las monedas fiat que como una especie de dólar o euro privado, y por lo tanto le afectan las mismas cosas que podrían afectar al precio de, por ejemplo, las acciones o las materias primas.

La primera y más obvia variable que afecta al precio de bitcoin es la oferta y la demanda, cuantos más inversores quieran bitcoin más tiene que subir el precio, y más si se tiene en cuenta que la oferta de esta criptomoneda no sólo no está creciendo, sino que con cada  halving la oferta es más y más pequeña, tanto que si cuando esta criptomoneda fue creada cada bloque minado daba 50 bitcoins, en estos momentos cada bloque minado da 6,25 bitcoins, después del siguiente se obtendrán 3,125, después 1,55125 bitcoins y así hasta que se mine el último bitcoin en algún momento del siglo XXII.


Las noticias son la segunda variable que se debe tener en cuenta a la hora de tratar de predecir el precio de bitcoin, y es que cada vez que el Presidente de la Reserva Federal amenaza con endurecer la legislación, o cada vez que China pone una traba más a la negociación con criptomonedas en su vasto territorio la cotización de bitcoin se resiente, a pesar de que en los foros sean recurrentes los comentarios de entusiastas que se congratulan con cada caída de los precios, no precisamente porque tengan poca fe en el futuro de la moneda, sino más bien porque ven la oportunidad de acumular más y más bitcoin.

Y muy de la mano de la anterior variable están las redes sociales de aquellas personalidades que, con millones de seguidores, son capaces de influir en la cotización de un activo que capitaliza cientos de miles de millones de euros, no ya expresando una opinión, sino simplemente nombrando tal o cual criptomoneda.

Por último tenemos las maniobras financieras de las ballenas, que son inversores con un volumen tan alto de liquidez que pueden alterar el precio de un activo simplemente comprando o vendiendo masivamente, de hecho es recurrente que tras cada desplome de bitcoin hay quien vea detrás la mano de auténticas ballenas que buscan desplomar los precios con el fin de que los pequeños inversores desesperados vendan sus activos a precio de saldo.

En definitiva, seguramente la única forma segura de saber si la última corrida alcista de bitcoin es el comienzo del asalto a un nuevo máximo histórico o si es una subida que será seguida de nuevas caídas será a toro pasado.