Las Arribes al día

Las Ferias y Fiestas de Vitigudino reciben a la Corte de Honor 2021 con todas las medidas de seguridad sanitarias

El pregonero recordó su paso por las escuelas como un hecho fundamental que marcaría su vida, y la alcaldesa pidió “prudencia y responsabilidad” en estas celebraciones

Las Ferias y Fiestas de Vitigudino pasarán a la historia no por ser las mejores de todos los tiempos sino por el momento excepcional que le ha tocado a los vitigudianenses vivirlas. Bajo unas estrictas medidas de seguridad sanitarias, este viernes 13 de agosto tenía lugar en la Plaza de España de Vitigudino el acto de presentación, coronación e imposición de bandas a la Corte de Honor de estas Ferias y Fiestas 2021, uno de los momentos más esperados de estas celebraciones y que este año han tenido como pregonero al ilustre médico e hijo de esta localidad, Ramón García Sanz.

En esta ocasión el protocolo festivo quedaba supeditado al protocolo sanitario, por lo que se modificaba el desarrollo del acto, así como la organización del escenario, al que subían las integrantes de la Corte de Honor y las personas imprescindibles para que este momento resultase vistoso, cumpliendo en lo posible mantener en todo momento la distancia de seguridad.

En primer lugar se presentaba la Corte de Honor infantil, con Lara Vicente Chico como reina y Daniela Sardón Seisdedos y Blanca Holgado Lucas, como damas. Todas ellas llegaban a la Plaza de España con sus acompañantes, aunque estos no permanecieron en el escenario; Mario Martín Arroyo, como acompañante de la reina, y Julio Martín Martín y Jesús Sevillano Bartolomé como acompañantes de las damas.

Posteriormente llegarían a la Plaza las damas juveniles América Calles Sánchez y  Teresa Crespo Corral acompañadas por Manuel González Martín y Juan Miguel Gómez Calles; y por último, acompañada por Marcos Martín Nieto, lo hacía la reina de las Ferias y Fiestas 2021, Lucía Sánchez López. Otra de las novedades del acto fue la proyección de un vídeo sobre las integrantes de la Corte de Honor. 

En la imposición de bandas a la Corte infantil intervinieron los concejales Óscar Martín y José María Herrero con la alcaldesa, Luisa de Paz; y en la Corte juvenil los ediles Germán Vicente y Antolín Alonso Vicente, y el diputado de Ferias, Jesús María Ortiz.  

Intervención del pregonero

Finalizada la presentación de la Corte de Honor, Ramón García Sanz, hijo de Vitigudino y  Hematólogo Jefe de la Unidad de Histocompatibilidad y Biología Molecular en el Hospital Clínico Universitario, procedía al pronunciamiento del pregón, intervención en la que reconoció llenarle de “orgullo” haber sido nombrado como pregonero de las Ferias y Fiestas de su pueblo, rompiendo así el dicho de que ‘nadie es profeta en su tierra’.

Durante su alocución, García Sanz realizó un repaso a este último año y medio en relación con la pandemia y su control, la vacunación y el trabajo de los equipos sanitarios, personal del que forma parte y por lo que también ha sido motivo de su designación como pregonero, logrando durante su intervención numerosos aplausos del público.

En su tramo final, el pregonero recordó su paso por las escuelas de Vitigudino y el papel esencial que estas jugaron posteriormente en su vida, primero académica y después profesional. “Fue una infancia y una juventud feliz: también éramos jóvenes que disfrutaban las fiestas de agosto, corrían los encierros del Corpus y se divertían por las noches hasta que el sol nos hacía ver que era hora de regresar a casa”.

Y como no podía ser de otra forma, recuerdo especial para “una familia de la que estoy orgulloso: la familia de siempre, mis padres, que por ahí están; mis hermanas, que también, de mis tíos y tías y primos y primas, o mis abuelos, los cuatro enterrados en nuestro cementerio. Y orgulloso de la familia de hoy: mi esposa, Coro, y mis hijos, Ramón, Arturo, Fernando, Ángela y Clara, que hoy son mi debilidad. Obviamente, este es un alegato en favor de la familia, de todas nuestras familias, que estoy seguro de que todos compartís”.

Reconocimiento a la lucha contra la pandemia

Una vez concluido el pronunciamiento del pregón, intervendría la alcaldesa de Vitigudino, Luisa de Paz Palacios, quien trasmitió su agradecimiento a cada sector profesional que ha jugado un papel esencial en el control de la pandemia: sanitarios del Centro de Salud de Vitigudino, Guardia Civil, Bomberos y Protección Civil, así como a todos los vecinos y en especial a los que han colaborado en la realización de material sanitario.

Mención especial también para el pregonero, Ramón García Sanz, que “además de ser hijo de Vitigudino es un insigne profesional”, Hematólogo Jefe de la Unidad de Histocompatibilidad y Biología Molecular del Hospital Universitario, investigador del ‘Centro de Investigación del Cáncer’ de Salamanca y profesor asociado de medicina en la Universidad de Salamanca. Actualmente es el Presidente de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia.

A su vez, De Paz pidió disculpas por lo reiterativo en ocasiones del discurso al que están sujetas las autoridades, lo que no impidió que pidiera una vez más “prudencia y responsabilidad” en estas celebraciones. La regidora recordó que estas Ferias 2021 “son unas fiestas  que no son fiestas”, por lo que reconoció haber tenido dudas sobre su organización, aunque finalmente se impuso la idea de ayudar y “tirar para adelante” bajo el intento de recuperar parte de la ‘normalidad’, siempre “anteponiendo la prudencia y la responsabilidad”. También Luisa de Paz recordó “a los que nos dejaron en este tiempo”. Por último, la alcaldesa de Vitigudino deseó que el año próximo puedan celebrarse las Ferias de Vitigudino conforme a lo que es tradicional y “honrar a la Virgen del Socorro como se merece”.

En reconocimiento a ese trabajo para el control de la pandemia, el Ayuntamiento de Vitigudino hacía entrega de una placa a cada representante de los sectores que han jugado un papel crucial en la lucha contra la COVID-19: Centro de Salud de Vitigudino, Guardia Civil, Protección Civil y Bomberos. Además, Pura Velaz, la empleada municipal de mayor edad y en representación de toda la plantilla del Ayuntamiento, recibía un bonito ramo de flores; también la enfermera Nieves García por su coordinación en el proceso de vacunación covid; María Gómez, presentadora del acto y Paz Alonso Serrano, cantante y pianista que actuaría al final del acto y en cuyo tramo final intervendría la concejala de Fiestas, Victoria Rodríguez.

Mañana sábado, 14 de agosto, el programa festivo continúa con el Mercado Medieval y actividades paralelas, y en la noche, tributo a Fito y los Fitipaldis.

PREGÓN COMPLETO DE RAMÓN GARCÍA SANZ

Sra. Alcaldesa de Vitigudino y miembros de la corporación municipal, Sr. Diputado Provincial

Reinas de las Fiestas de la Virgen del Socorro y corte acompañante.

Estimados asistentes:

¡Buenas noches, Vitigudino! Buenas noches,…vecinos, vecinas,… amigos, amigas… vitigudinenses, que nos abarca a todos. Yo soy vitigudinense. O como nos gusta decir por aquí, ¡Soy de Viti! Dicen que nadie es profeta en su tierra; por eso, cuando hace unas semanas, Luisa, la alcaldesa me llamó para invitarme a ser pregonero de las ferias y fiestas de Nuestra Señora del Socorro, me puse muy contento, precisamente por contradecir ese dicho popular y ser eso, profeta en mi tierra. Algo que me produce una gran satisfacción y me llena de orgullo. Así que, una vez que he rebatido ese dicho popular, lo siguiente que quiero hacer es dar cumplimiento a otro, ya que también se dice que de bien nacido es ser agradecido. Y, por tanto, quiero dar las gracias por esta invitación a la alcaldesa, pero no sólo a ella, sino a toda la corporación municipal, y a todos vosotros, los que vivís en Vitigudino.

Además, quiero dar las gracias de una forma especial,… porque sé que he sido elegido pregonero de estas ferias del fin de la pandemia, en gran parte cómo reconocimiento al colectivo de trabajadores de la salud a los que hoy represento aquí en calidad de médico. La pandemia por el virus SARS-CoV-2, que es así como se llama el virus que produce la enfermedad COVID-19, ha sacudido nuestras vidas y ha cambiado nuestras prioridades. Y la atención a los enfermos con COVID ha sido una de ellas, para lo que hemos tenido que contar con todas esas personas que se dedican al cuidado de la salud trabajando en los centros sanitarios. Hablamos de médicos, enfermeras, auxiliares, celadores, administrativos y trabajadores de transporte, mantenimiento y hostelería de centros sanitarios, tanto de atención primaria como especializada, sin olvidar a los trabajadores de las residencias y a las personas que dedican su esfuerzo a atender a personas dependientes en sus domicilios. Todos ellos han desarrollado una inmensa labor durante todos estos meses y es justo reconocerlo. Muchos incluso, se perdieron por el camino. Por eso, por haber hecho este reconocimiento nombrándome a mi pregonero de este año, en nombre de todos ellos tengo que decir ¡Muchas gracias, Vitigudino!

Afortunadamente, la pandemia parece que pasa. Poco a poco, pero pasa. Y pasa entre otras cosas por fenómenos tan apasionantes como el rápido desarrollo de las vacunas. Ahora todos hablamos de la vacuna de Moderna o de Pfizer (incluso se nos ha olvidado la P, pronunciamos la i e inglés y decimos la z como si fuera una s sin ningún miramiento),… hablamos de esas vacunas como si las conociéramos desde siempre. Pero hace menos de dos años eran sólo un sueño. Son vacunas de ácido ribonucleico, ARN mensajero, con una tecnología que muchos ni siquiera alcanzan a imaginar, una tecnología de auténtica ciencia ficción, parecida a la que hay en los cohetes espaciales, o la que se utiliza para curar el cáncer infantil. Una tecnología que hoy nos permite aspirar a curar a más de la mitad de las leucemias y a casi todos los linfomas, por poner algunos ejemplos de mi especialidad. Alguno de los que hoy nos acompañáis lo saben bien. Este desarrollo tan increíble de vacunas y tecnología se ha dado en plena la pandemia gracias al trabajo de muchos investigadores. Quiero creer que Vitigudino también aquí quiere hacer un reconocimiento a la investigación y que en mi elección como pregonero también se ha tenido en cuenta este aspecto. Porque aparte de médico, de hematólogo, también soy investigador, una persona entregada a la ciencia que ha tenido la fortuna de progresar en ella hasta llegar a cotas como la presidencia de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia, una Sociedad Científica que ha participado de forma directa en la investigación en COVID19 y en la implantación de las vacunas.

Y tengo que reconocer que, en esta progresión de mi carrera profesional, mucho ha tenido que ver mi pueblo. La educación que recibí en las “antiguas” escuelas y luego en el instituto de Bachillerato Ramos del Manzano me puso en bandeja el acceso a la universidad y la posibilidad de ser médico y desarrollar una buena carrera. Vaya desde aquí mi reconocimiento a todos esos maestros y profesores de párvulos, educación general básica, bachillerato y COU que forjaron mi espíritu inquieto y mi curiosidad científica para llegar a donde he llegado. Reconocimiento para ellos,… y también para los que hoy son sus herederos en infantil, primaria, secundaria y bachillerato. Porque, y ahora me dirijo a los jóvenes de este pueblo y de toda la zona, la educación que podéis recibir en Viti no tiene nada que envidiar a la que se recibe en las grandes ciudades. Y os permitirá estar en primera línea para la tomar la salida en la carrera universitaria o en cualquier otra carrera profesional.

Y, además, aparte de salir bien preparado, en Vitigudino se puede ser muy feliz. Yo lo he sido. Aquí pasé los mejores años de mi vida, siendo parte de ese Baby Boom de los 60, que hoy tan famoso se ha hecho a cuenta de las pensiones; a pesar de que la vida era dura: éramos niños que compartían las calles con el ganado, que asistíamos a la llegada de cosas tan elementales como el agua corriente o que conocíamos el teléfono a través del cable y por centralita, que jugábamos al futbol sin porterías, con una piedra o una cartera como referencia para los postes. Nunca dimos un tiro al larguero. Niños y niñas para los que tener una comba o una peonza era tener un tesoro. O jóvenes que además de estudiar tenían que hacer cosas tan prosaicas como ayudar en la tienda o en la fábrica, cuidar cerdos, encalar cochineras, limpiar ladrillos o arrastrar sacos de pienso. Pero fue una infancia y una juventud feliz: también éramos jóvenes que disfrutaban las fiestas de agosto, corrían los encierros del Corpus y se divertían por las noches hasta que el sol nos hacía ver que que era hora der regresar a casa. E hice grandes amigos, de los que se forjan dejando una marca que dura para siempre. Y tuve una familia de la que estoy orgulloso: la familia de siempre, mis padres, que por ahí están; mis hermanas, que también, de mis tíos y tías y primos y primas, o mis abuelos, los cuatro enterrados en nuestro cementerio. Y orgulloso de la familia de hoy: mi esposa, Coro, y mis hijos, Ramón, Arturo, Fernando, Ángela y Clara, que hoy son mi debilidad. Obviamente, este es un alegato en favor de la familia, de todas nuestras familias, que estoy seguro de que todos compartís. Y quiero ahora volver a acordarme de mis amigos, y de todos vosotros,… mis vecinos, esos a los que puedo pedir y ofrecer cualquier cosa, siempre con una mano tendida. Hablo, en fin, de un pueblo, Vitigudino, del que solo se puede hablar bien.

Y como decía, la pandemia pasa. Y como muestra, este botón, este acto de Reinas y Damas de las fiestas que ya se parece mucho a lo que hemos tenido siempre. La comisión de fiestas ha elaborado con mucha ilusión un excelente programa, teniendo en cuenta la situación que nos ha tocado vivir. Hemos podido recuperar actos como este, el tiro al plato, el mercado, la pelota, alguna actuación musical e incluso algo tan nuestro como los toros. Lo hemos pasado mal,… pero estoy seguro de que lo vamos a superar. Habría que citar aquí a Unamuno para describir bien la situación. Unamuno decía: “Jamás desesperes, aún estando en la más sombría de las aflicciones, pues de las nubes más negras cae agua limpia y fecundante”. Así pues, disfrutemos todos de estas fiestas y que sean el preludio de la recuperación de nuestra vida normal y de un gran futuro para nuestro pueblo. Por eso, esta noche levantaré mi copa y brindaré por ello. Nos lo merecemos.

¡Viva la virgen del Socorro! ¡Viva Vitigudino!