Las dictaduras ideológicas

Seguramente muchas críticas a los protocolos sean para justificar mi incapacidad para seguir demasiadas normas.

Yo noto un control ideológico que habría impedido una reconocida maravilla de la humanidad como la mezquita de Córdoba. Cuando dicen en Córdoba “ voy a Misa a la Mezquita”.

Ver un altar en un espacio donde también hay un mihrab, un alminar terminado en torre de campanas. Parece una buena forma de integrar la historia y aprender a leer sus huellas desde el respeto y la interpretación con respeto generacional.  Vislumbra una mejor forma de aprendizaje para no repetir errores que  sembrar odio  y deshacer reconciliaciones. A mí no me gustan las leyes de memoria histórica que se promueven desde uno u otro lado y los posicionamientos partidistas ante conflictos como los de Cuba.

Los actuales gobernantes y las administraciones parece que no pertenecen al pueblo.

Estamos en una globalización de burbuja que dictan las minorías y llega más rápido al control de mayorías.

Como todos los días vuelvo a la escuela. Puedo contar la historia de una niña maltratada que expulsa la escuela y pasa cuatro años en un aula alternativa ilegal hasta poder llegar con dieciséis años   a una formación profesional básica reglada que le permite además de unas competencias profesionales sacar la ESO.  Aparentemente han sido años sabáticos incumpliendo leyes y haciendo muy poco, escribir lo justo, leer un poquito. Coger hábitos suaves  “ soft skills”. Ni le enganchaba el circo, poco los deportes, poco la música. Pero de esa nada, sin juicios ,ni exámenes,  ha conseguido una estabilidad emocional , una pertenencia a un grupo que le permite reconocerse y querer estudiar y buscar un porvenir posible.

La escuela debe dar cabida a todos. Las inteligencias múltiples, la interculturalidad y la diversidad son algo más que palabras encerradas en las “ CELDAS DE UN EXCEL”.

La escuela es la cuna de la transformación social y las leyes educativas sólo van a las formas y poco al contenido. Cada vez se respetan menos las libertades individuales. Se critican los uniformes de colegio concertado y se dogmatiza hacia pensamientos únicos.

Los estándares de Aprendizaje  no pueden depender del gobierno de turno. El pacto por la educación ya se hace una palabra absoluta como  “imposible”.

Las nuevas guerras ideológicas se hacen superficiales y más que disminuir sufrimientos los aumentan. Mantengamos el compromiso con nuestras hijas y alumnos.