Composición para un escritor y un lector

La luz de Salamanca al escritorio
de una biblioteca infinita,
anima a la persona que está escrita
en ese libro antiguo e ilusorio.

El tacto del lector hace notorio
lo grave de su oficio en esa cita
a solas con un muerto que concita
suspenso en un encuentro promisorio.

El paso de los años se disuelve
—igual que en el espacio se esfuma
el rastro de un objeto—. Se revuelve

el número del tiempo. Se consuma
un rito vislumbrado que ahora vuelve
debido al conjuro de una pluma.

 

 

Salamanca. Esperanza y Juan Angel. Año 2016
Fotografía de Marcelo Gatica Bravo

 

 

24 de julio de 2021
Xalapa-Equez., Veracruz, México
Juan Angel Torres Rechy
torres_rechy@hotmail.com