Ciudad Rodrigo al día

 

El mundo taurino se vuelca en el homenaje a un Conrado muy emocionado

Los diestros participantes recibieron el libro sobre él que ha escrito Ángel Peinado

Conrado con los protagonistas del Festival | Fotos: Adrián Martín

El mundo taurino de Ciudad Rodrigo (e incluso de más allá) rindió homenaje en la tarde del sábado, en la plaza portátil instalada para la ocasión en el Polígono de Los Chabarcones, un sentido homenaje a una de sus figuras más reconocibles en estas tierras, Conrado Abad, El Eterno Maletilla, quién se acercó hasta la plaza acompañado de una de las cuidadoras que se encargan actualmente de él.

Este homenaje del mundo de la tauromaquia consistió en un festival taurino con picadores que despertó gran expectación, ya que tampoco hay que olvidar que ha sido el primer evento taurino público en Ciudad Rodrigo (y prácticamente en toda la comarca mirobrigense) desde el Domingo de Piñata del Carnaval del Toro 2020, cuando se estrenó una capea de vaquillas en la zona del Registro.

De este modo, la plaza portátil instalada en Los Chabarcones registró una gran entrada, con el máximo de público permitido teniendo en cuenta las medidas de seguridad a las que obliga la pandemia del coronavirus. Como los últimos días, la tarde sabatina, animada musicalmente por la Charanga Manliao, estuvo marcada por el calor, aunque el público no sufrió tanto los rigores estivales ya que el sol estuvo parcialmente oculto por nubes. Sin embargo, por precaución, Conrado no se quedó al festival en sí.

En los prolegómenos sí que hubo varios momentos especiales que le tuvieron como protagonista, como el saludo del cirujano taurino Enrique Crespo, la entrega por parte de Conrado a los diestros participantes en el festival del libro que ha escrito sobre él Ángel Peinado, y por supuesto la gran ovación que le brindó el público al Eterno Maletilla situado en el centro de la plaza.


Tras ello comenzó el festival propiamente dicho, abriendo el cartel Eduardo Gallo, que le cortó dos orejas –pese a un pinchazo- al ejemplar de Montalvo al que se midió. A continuación, fue turno para Pepe Moral, que le cortó una oreja –tras un pinchazo- a un ejemplar de El Collao, lo mismo que hizo López Simón –tras dos pinchazos- a otro de José Cruz. También cortó dos orejas –después de un pinchazo- Marcos a un ejemplar de Domingo Hernández.

La tarde prosiguió con el mirobrigense López Pinto, que igualmente cortó dos orejas a un astado de Sánchez Herrero, el mejor presentado del festival. Ya en la recta final, se vivió el debut como diestro del ganadero Moisés Fraile, que le cortó también dos orejas a un ejemplar de su ganadería de El Pilar (durante su actuación, Moisés Fraile se cortó con la espada). El festival lo cerró Francisco Alegre, con un astado de Carreros, siendo el único que no logró cortar ningún apéndice, recibiendo únicamente palmas.