A mí me encanta Letizia

A MÍ ME ENCANTA LETIZIA

    Estoy en desacuerdo con las memeces de mi cuñada, que también dice que hay dejar que se hunda Notre Dame de Paris. Ella critica a la reina Letizia porque no es de sangre azul, como si existiera algo así, o existiera también sangre de caramelo o de plátano fundido. Y porque no cumple su papel a rajatabla y se muestra viva y ella misma. Y porque no se deja avasallar. Pero para mi cuñada lo mejor es hacer como todo el mundo.

   A mí me encanta Letizia. Me encanta que haya provocado con su encanto fuerte que Felipe dijera: o me dejáis que me case con esta o no me caso y que os jodan con todas vuestras convenciones rígidas. Me encanta porque una vez a un jefazo mundial le plantó cara rompiendo el mecanismo y le dijo: aquí no se brinda con agua, se brinda con vino. Me encanta porque está viva y no deja que la dominen.  

    Un pituso experto en casas reales  la persiguió  en las revistas diciendo que era fría y que no sabía hacer los gestos canónicos. Y después en una recepción Letizia le cogió la mejilla y le dijo: ya ves que no soy tan fría. Y todavía la criticaron también por eso. Llega un momento en que ya no sabes qué hacer,  te criticarán una cosa y la contraria. Querían que fuera una muñeca de porcelana. Pero está viva y saber beber vino. Y yo brindo con vino con ella.  Aunque yo sea un anarquista metafísico.

    También intelectualoides pedantes critican a su exmarido por casarse con una reina. ¿Y qué coño sabía él que iba a ser reina? Conocí una vez a su exmarido, que es un escritor muy interesante, en la presentación de una novela mía en el Ateneo de Madrid. Y le dije directamente : ¿pero eres un buen escritor? Y me contestó: soy cojonudo. Y por algo Letizia se casó un día con él. Sin desmerecer de Felipe,  Alonso Guerrero, el autor de “Fin de milenio en Madrid” tenía una personalidad  que conectaba con Letizia.

ANTONIO COSTA GÓMEZ, ESCRITOR