Fin de curso

Otro año más hemos  acabado  con la celebración de la graduación de supervivientes. Nuestros alumnos celebran sacar la ESO, la FPBásica, el grado medio o el superior.

Merecen un reconocimiento como los que acaban bachillerato o universidad.

Durante este curso ha habido cientos de historias de superación y de lucha diaria con ellos mismos, en una sociedad que espera lo peor.

Como en las olimpiadas recogen primero el bronce, la plata y el oro. Los últimos que recogieron su banda han sido los del aula alternativa de la cata de oficios.

Niños y niñas que cada vez más pequeños no pueden estar en el colegio que les corresponde y tampoco con su familia.

Recogieron las bandas, cantaron, limpiaron la ribera, aprendieron diez plantas y diez aves, bajaron de la Milani a Santiago Uno en piragua.

A las nueve y media actuación en la plaza del mercado, magia, malabares, aéreos y un pasacalles con fuego y barcos iluminados que navegaron dando luz por el Tormes con la catedral de fondo.

Buen homenaje a nuestros vecinos. Sin ninguna subvención del ayuntamiento nos siguieron cientos de personas, sin propaganda. Algo sin presupuesto que según muchos salmantinos tuvo más originalidad y belleza que muchas inversiones cuantiosas de fiestas. En este caso un reconocimiento a los que iluminan la oscuridad.

Seguimos, después de presumir de aprobados imposibles, con nuestro aprendizaje servicio en el verano. Seguimos buscando burlar los impedimentos para bajar a Marruecos a recuperar otra escuela, realizar el intercambio en el que vienen los niños más pobres de Sidi Ifni, etc.

Yo creo que ha sido un año épico. Hemos compartido una pandemia sin perder el rumbo y ampliando recursos con la casa de acogida de Chamberí, dos nuevas casas en León y la quesería con sus seiscientas ovejas. Hemos organizado el primer congreso presencial tras pandemia de Castilla y León. La pandemia nos robó el viaje en autobuses litera  por Italia. Pero eso es irrelevante respecto a las muertes producidas.

También nos dejó bonitos momentos de unión compartiendo momentos íntimos.

Ahora algunas chicas con dieciséis años  han sido contratadas en restaurantes donde hicieron sus prácticas y otros van la próxima semana a trabajar a Santander, Isla, …

Tenemos convenios con hoteles y camping y son acompañados por educadores hasta que quedan trabajando con contrato y alojados adecuadamente.