Un negro futuro 

- Buenos días señor Manuel.

- Buenas, rey.

- ¿Sabe usted? Hoy me he despertado con una noticia preocupante, pues he leído en la prensa mañanera de nuestra querida ciudad lo siguiente. “Salamanca perderá a 4 de cada 10 habitantes durante este siglo”. Y añade: “El  organismo europeo-EUROESTAT-, calcula que en el año-2100- vivirán-188.000-personas en la provincia, 143.000  menos de las que residen en la actualidad”. Es la décima de España afectada por la despoblación…

- ¡Pues estamos “apañaos”!

- Me asombra usted señor Manuel. ¿Piensa llegar al 2100?

- Qué más quisiera; lo digo por los que queden por esta fecha en estos andurriales, que ahora en el año-2021-, “semos”-242- y hemos llegado a ser en algún momento de la vida-620- o más. Coincidiendo además en ser, la mitad  hombres y la otra mujeres.

- Sí, señor Manuel y el resto de los pueblos de la provincia pasará lo mismo, ya qué: “De tener 331.100 habitantes y personas, pasará a 188.000-. ¡Un negro futuro o un futuro negro… según se mire.

- Pero esto no es de ahora, ello se ha visto venir desde hace mucho tiempo y ha sido una constante en la última década. Una evolución  además que provocada por la pandemia padecida, no ha hecho más que agudizarse.

- Efectivamente amigo, además hay otro dato terrible al respecto: “Pues en Salamanca la media anual de defunciones suele rondar las -4000-, y en cambio los nacimientos experimentan un retroceso, pues la provincia está por debajo de los-2000-, al año. Datos y cifras que se han agudizado por la-Pandemia”-.

- Sí, pero como paradoja hay que resaltar que Salamanca sea la ciudad de más esperanza de vida en España… ¡90,5 años!, dato que ahora está en-83,2-.

- ¿Recordarás los niños que había en las escuelas de la provincia en “nuestros tiempos”? Era una cosa “disforme” funcionando a tope. Ahora ya no tenemos ni uno…

- ¡No exagere hombre… pero bien que lo recuerdo! Con la algarabía que se montaba a la salida de las clases en la Plaza del pueblo. Aquello era un espectáculo de vida y dinamismo. Tampoco se puede olvidar que en el pueblo vivían y convivían con los lugareños; el médico, los maestros, el veterinario, el cura… hasta la Guardia Civil.

- ¡A lo que hemos llegado!

- Pues sí, señor Manuel; hemos llegado muy lejos. Decía un poeta, o tal vez filósofo. ¿Es un sueño o realidad lo que he vivido? No lo sé; pues yo que hablo, no estoy cierto si al juzgarme despierto, estoy dormido, o al creerme dormido, estoy despierto”.

- Sí, todo ha sido como un sueño que usted y yo hemos vivido en demasía, hasta llegar a estos-87 años de edad que ahora portamos. Pero que tuvimos la suerte de gozar de ellos en su momento y que ya no tendremos mucho futuro para saber cómo termina… si en negro o blanco; o en blanco y negro.

- ¿Señor Manuel?

- Dime prenda.

- ¿Por qué no hablamos un poco del-Evento- que vas a tener aquí en la-Parcela-, el próximo 11 de junio?

- Pues estoy deseando el poder hacerlo; entre otras cosas, ya que será la última oportunidad para volver hacerlo… ¡me retiro!... cumplo-87 años de edad  en julio y ¡Ya está bien todo lo bailao! Tajante; no más libros, no más parafernalia. A escribir hasta cuando pueda o me dejen esta-OPINIÓN- Y… ¡Santas Pascuas!... hasta aquí hemos llegado; lamentablemente.

- ¡No te lo crees, ni tú mismo!

- Esta vez sí, amigo del alma, sí, y déjeme que le cuente un poquito sobre el evento mencionado. El día 11 de junio del 2021, si Dios quiere y el tiempo no lo impide y junto a cuatro amigos venidos desde El Cerro donde soy Hijo Adoptivo-) (Ver foto) y  otros de la Peña “Los Magníficos” (Ver foto), a la que pertenezco; celebraremos en la parcela de Villaflores un evento importante para mí, como será la presentación informal de dos libros de Recopilaciones de nuestras charlas en un tiempo y de un relato corto original. Seremos unos diez, estaremos al aire libre y  todos estamos vacunados; gozaremos de algunos divertimentos de pueblo como los juegos de Bolos Clásicos Castellanos. Lógicamente no faltará el vermú con anchoas y otros acompañamientos y senda comida con buen hornazo salmantino. Ya les contaremos en qué quedó la “cosa”.

- Y siempre estaremos agradecidos a estos amigos que nos acompañarán. Pues está demostrado que el agradecimiento mejora la salud, nos hace más resistentes a los fallos cardíacos, ayuda a conciliar el sueño, dispara el optimismo y dan más ganas de hacer ejercicio físico… cuando terminemos de comer el día de la Presentación… ¡Nos damos un paseo hasta los Pinares!

- Amén, señor Manuel.