'Poemas para Nósside', de António Salvado. Tres textos traducidos

)Pepe Ledesma y António Salvado en los Encuentros de Poetas Iberoamericanos (foto de Jacqueline Alencar)

António Salvado, referencia mayor de la poesía portuguesa, nos ofrece una nueva obra, esta vez de poemas impregnados de erotismo y dirigidos a la poetisa Nóside de Locris. Se titula ‘Poemas para Nósside’ y ha sido editada recientemente por Editora Labirinto, dirigida por Joao Artur Pinto. Tiene ilustraciones interiores firmada por Miguel Elías.

De los 72 poemas que contiene el libro, aquí ofrezco tres muestras por mí traducidas. Otras saldrán más adelante.

 

TREGUA

 

Nunca me canso nunca de mover

tu hermoso cuerpo: ondulación de mar

o calma o agitada    en mis labios

hechos de fervorosa locura.

 

Y ese viaje perenne no oye

un sonido a la vista del cautivo puerto,

porque el cálido estremecimiento de tu cuerpo

no deja que mi boca desfallezca.

 

Y si finalmente    tras surgir una tregua

nos miramos con (vana) serenidad,

de nuevo mi boca comienza

a desvelar, más todavía, tu hermoso cuerpo.

 

 

 

TEJIDA DE BELLEZA

 

Tejida de la belleza, la dócil música

de arpegios profundos, mansa melodía

que por la noche lanza luz al día,

que por el día espera a la noche pura.

 

Recuerda una estatua griega en armonía

(única   esbelta y singular escultura)

y en ella la perfección encubre todo

lo que es frondoso en aura de alegría.

 

Mis manos modelan ese encanto,

la boca punteando de ternura

y los ojos nada pueden saciar…

 

Beso su cuerpo por entero   tanto y tanto

que nunca digo adiós    a tal ventura

de excesos   el acariciar    besar    besar.

 

 

 

FELIZ ABRAZO

 

El pasado me llega siempre vivo

porque tú vives en él, en él estás

completamente sumisa   tan conmigo

que los ojos son las manos y las manos la mirada.

 

Y en cada ocasión: los cuerpos unidos

como tiernas montañas que subíamos,

también impetuosos    amplios ríos

que por nosotros tremendo navegábamos.

 

La memoria, a veces, huye al tiempo

y ni siquiera siento el movimiento

que lo hace fluir: arenas hundiéndose…

 

¿Poseerte? ¡Vaya a saber! Te sé a mi lado:

presos que somos en un feliz abrazo

que nos deja meditando y reviviendo.

 

Alfredo Pérez Alencart, António Salvado y Miguel Elías (Partida, Portugal, 2016)