¿Merece la pena contratar servicios extra para conseguir un préstamo?

A la hora de solicitar un préstamo hay que consultar bien de qué va ese servicio extra que trae consigo. Algunos suelen ser de utilidad como los seguros médicos, pero otros pueden ser irrelevantes para nuestras necesidades

Si aún no estás familiarizado con el mundo de los préstamos, debes saber que en muchos casos añaden productos asociados para poder obtenerlos o, simplemente, tener un descuento en los porcentajes de interés.

Estos productos extra suelen ser seguros médicos, tarjetas de crédito adicionales, fondos de retiro o inversión, domiciliación de nómina y un sinfín de servicios que en letra pequeña puede traer los préstamos bancarios. Precisamente por eso, es recomendable comprobar varias opciones mediante una herramienta para comparar préstamos como Matchbanker.

Pero al final siempre llegamos a la misma pregunta, ¿merece la pena contratar los servicios extra?

Factores a considerar para determinar si nos conviene o no

Antes de poder decidir lo ventajoso que es contratar servicios extra cuando solicitamos un préstamo de dinero, debes tener en cuenta algunos factores.

1. Detalle del servicio extra

A la hora de solicitar un préstamo hay que consultar bien de qué va ese servicio extra que trae consigo. Algunos suelen ser de utilidad como los seguros médicos, pero otros pueden ser irrelevantes para nuestras necesidades. Puede ser tentador reducir los porcentajes de interés, gracias a la contratación de estos servicios, pero los servicios tienen sus propios costes y a largo plazo puede ser innecesario.

Otro punto importante en este aspecto es la duración de contratación del mismo. Algunas entidades condicionan la concesión a que sea por un tiempo mínimo. Es común que te encuentres con que debes esperar 3, 6 o hasta 12 meses para poder cancelarlos.


2. Identificar si realmente necesitas el servicio extra

Debemos ser extremadamente sinceros, por muy barato que nos parezca, pensemos en si realmente vamos a hacer uso de esos productos asociados. Por ejemplo, si ya tienes un seguro médico privado, ¿para qué adquirir uno más? ¿Realmente complementará los servicios que ya tienes?

Por otro lado, si el servicio extra es una tarjeta de crédito adicional, podría ser conveniente para tener como respaldo para cualquier eventualidad. Todo dependerá de tus necesidades y capacidad financiera.

3. Comparar si al final terminas pagando más dinero

Una de las mejores recomendaciones que puedes seguir es simular ambos escenarios de pago. El primero teniendo en cuenta el coste del servicio extra y otro, sin considerar este gasto extra, pero contemplando las cuotas de interés correspondiente. Puede ser que a largo plazo, termines pagando más.

De esta forma, puedes poner en una balanza, según tu capacidad de pago, qué es más conveniente, sacrificar la tasa de interés o aceptar la opción de los servicios extra.

Como siempre, todo dependerá de lo que necesites. Hay quienes prefieren no tener que atarse a otros servicios y valoran esto sin importarles el tener que pagar un poco más de intereses.

No importa cuál sea tu caso, lo importante es que sepas y estés al tanto de los términos y condiciones de tu préstamo; y si incluye estos servicios extra, que tengas las reglas del juego claras. Especialmente: tiempos de contratación, períodos para darse de baja y costes específicos en caso de aceptar dichos servicios.