Raspar el alma 

- Buenos días señor Manuel.

- Buenos días prenda.

- ¿Sabe usted?... He recibido un-whatsApp-, de un buen amigo y además primo, Vicente (Ver foto, derecha), que nos lee habitualmente los martes y me dice; con matiz entre contento y enfado, o al menos disgustado: “Siempre que te  leo últimamente, has plasmado notas de tristeza, que como no, cuentan también y están presentes cada día y, sin duda, nos remueven el alma. Forman parte de tus historias vividas y ahora contadas. Prefiero la frescura de las otras, porque estas son espejo, seguro, de la particular realidad de cada uno y con estos tiempos escuchándolas sientes que te “raspa el alma”.

- ¡Me quedas de piedra! Pero creo, que no le faltan razones en sus apreciaciones.

- Y… ¿Qué hago, señor Manuel?

- Pues te diré; háblale o mejor escribe sobre ese olivo que tienes en la Parcela… cosas amables, amenas y distendidas. Ya ves que tu amigo insinúa qué: “Los tiempos actuales no son nada apropiados para dar saltos de alegría”… vuelve a soñar despierto, invéntate quimeras, propón a la imaginación cosas como posibles y verdaderas, no siéndolo… ¡Haz algo!... ¡escribe sobre el olivo! ¿Sabes lo que es una-bufarda?... Pues –las bufardas-, son unos agujeros abiertos a ras de tierra en las carboneras, por las cuales respiran cuando se hace el carbón…

- Debo estar poniendo cara de sorpresa; pero el señor Manuel continua con su perorata monocorde ininterrumpida… ¡Esto es lo que necesitas! unas buenas-bufardas-, para poder respirar de tanto desmadre como venimos padeciendo de un tiempo a esta parte.

- Pero señor Manuel. Eso de las bufardas, es un trabajo sucio y durísimo.

- Pues co… ¡Escribe del olivo!

- Además, siempre has contado que fue traído desde “Hoyo Hornacinos” lugar paradisiaco entre-El Cerro-, y las maravillosas laderas de-Lagunilla- donde seguramente tendría una vida plácida solamente paliada cuando un águila perdicera se posaba en él para devorar su presa, o por los cánticos de los vistosos mirlos y los alborotadores abejarucos. Tal vez en noche de luna llena fuera testigo de los aullidos de los lobos. Y, mira por donde  fue plantado aquí en tierra de mies y ha tenido que aguantar estoico las heladas  mañaneras y los cierzos de invierno, también los calores tórridos del verano, el imprevisible otoño de esta planicie castellana y el ligero atisbo de una primavera que nunca alcanza su plenitud. En sus ramas se han posado; los tordos, los pardales y la pareja de tórtolas turcas en sus juegos amorosos. Y hemos visto como le ha costado medrar, ya que en un principio estaba plantado entre una tuya y un ciprés y tuvo que crecer demasiado a lo alto buscando el Sol y no a lo ancho y achaparrado…

- Y tú y yo; mientras degustábamos nuestro-vermú con anchoas mañanero, le hemos visto crecer en el centro de la Parcela; donde ha gozado en plenitud de todos los soles y vientos, ha visto volar a los vencejos, a las cigüeñas sus vecinas y las chovas chillonas. Además, aunque me tachen de agorero, lo voy a decir… pues sé a ciencia cierta, que a ti te gustaría que cuando te llegue la “desarmonía” corporal y el alma vuele; que tus cenizas quedaran “atrapadas” debajo de sus ramas de este viejo olivo (Ver foto), que plantaste ayudado por tu nieto Alberto.

- ¡Señor Manuel!... me acaba usted de “RASPAR EL ALMA”, con este canto sentido al olivo que planté. Su alegato además de literario, casi poesía, ha sido fantástico… ¡Gracias siempre, amigo!

- Además, tengo que propalar a los cuatro vientos, que el día 11 de junio próximo, también en los aledaños de este viejo olivo, voy a presentar dos libros de recopilaciones de las charlas mantenidas con el señor Manuel:-DE LA A… A LA W-“Una larga historia”-y AHÍ LO DEJO… “Reflexiones” y también un-Relato Corto-, YO… LA PERDIZ.

- Lo haré junto amigos venidos desde-El Cerro- y otros de la Peña-CULTURAL-GASTRONÓMICA- “Los Magníficos” de la que formo parte. Lo haremos de manera informal; sin alharacas ni parafernalia, pues los tiempos no son propicios para manifestar emociones, con recogimiento y al aire libre guardando todas las normas. Seremos 8 o 10 amigos.

- Y… ¿Sabe usted señor Manuel?... En esos libros quedarán reflejadas nuestras conversaciones en la PARCELA durante la toma del –vermú con anchoas-.Quedarán también-historias humanas y divinas- y muchas… muchas-“RASPADURAS” EN EL ALMA…. ¿De acuerdo; señor Manuel?