Mundo rural

Los pastos sobre sustrato calizo presentan mayor calidad, si bien son más secos como consecuencia de la mayor permebilidad de la roca que limita la disponibilidad hídrica. En el caso del pastoreo ovino estas condiciones contribuyen a una mayor finura de la lana. Los pastos sobre cuarcitas, conglomerados o areniscas, más bastos, se mantienen frescos durante más tiempo.

Los  invernaderos,  en  su  mayor  parte  dehesas,  se  sitúan  en  zonas  de  inviernos  suaves, primavera temprana y veranos calurosos. Las lluvias, escasas y variables, se concentran en primavera y otoño. En caso de carencia de estas últimas suele producirse insuficiencia de pastos en invierno. Ello obliga a suministrar alimentación complementaria al ganado, lo que encarece los costes de producción.

La evolución de la dehesa se relaciona directamente con la trashumancia. Las características del sustrato dominante, acidez, escasez de materia orgánica y pobreza de nutrientes, lo hacen poco apto para el cultivo agrícola ofreciendo, sin embargo, un pasto especialmente rico en especies con importante presencia de leguminosas, de alto valor nutritivo para el ganado. El resto de características ecológicas exposición, cobertura arbórea, etc., determinan una gran heterogeneidad espacial y temporal del pasto.