EL FERROCARRIL, y algo más pedestre.

Veo decidido a nuestro alcalde exigiendo “que devuelvan lo que es nuestro”, los trenes, algo que me alegra mucho. Magnifico, incluso, ponerse al frente reivindicando la recuperación de los servicios suspendidos durante la pandemia, cuando ya no hay estado de alarma ni territorios cerrados. Antes parecía algo contradictorio, cuando la Junta limitaba seriamente la movilidad entre provincias y con la tierra de la Libertad, y otros querían trenes como si no pasara nada. Ahí había que darle la razón al ministro.

Quien manifestó, según nota ministerial, “su compromiso con el derecho de los ciudadanos a la movilidad y el transporte público, así como con el desarrollo de una red de ferrocarril público, ecológico, social, de calidad y sostenible, lo que contribuirá a una mejor competitividad, vertebración y cohesión social en España”, el 24 de octubre de 2018 en el pleno del Congreso, “para mí es un empeño personal la reivindicación de la movilidad como un derecho social, que debemos tener siempre presente en el imaginario de una sociedad avanzada, incorporándolo al corpus de derechos básicos”. Difícil dudar de su empeño, quien sabe si terminará reabriendo líneas con Béjar y Sevilla, Zamora, Ciudad Rodrigo, Lumbrales y Oporto, o la Luna llegado el caso.

Añadía hace dos meses el ministro Ábalos en su twitter “El ferrocarril es un modo de transporte sostenible, seguro e inteligente, que conecta personas y empresas, tanto españolas como europeas”. Más servicios, y mayor velocidad en las cansinas obras de electrificación hacia Portugal le darían más credibilidad. Por eso hace bien el alcalde en permanecer vigilante. Para ello supongo iría en tren a Madrid cuando se hizo las fotos en el Congreso y FITUR, ojo avizor, y así lo promociona de paso.

Me hubiera gustado también esa energía recordando a la Junta las difíciles comunicaciones intraprovinciales por transporte público en tiempos pandémicos, todavía lejos de lo deseable. O del Presidente de la Diputación, distraído en cobrar a través de una empresa privada el Camino de Hierro sin tren por fin abierto. No sé cómo se desplaza la gente, los mayores, sin vehículo para vacunarse en alguna localidad afortunada demasiado distante. Quizás es un adelanto del próximo paraíso de la libertad, eliminar (entro otros) el servicio social del transporte público para desplazarse como mejor les parezca (o puedan), estimular la venta de coches, y conocer mundo, como el novedoso turismo bancario. Interesante apuesta para rescatar la España vaciada conscientemente por un sistema económico muy libremente desigual.

Hablando de vacíos le pediría al alcalde, cuando tenga tiempo, el arreglo de algunas cosillas además de presentar por enésima vez el LIFE Vía de la Plata. Por ejemplo, evite cambiar los horarios de riego de alguna calle para hacerlo ahora a las 13:30 horas, no muy adecuada dada la mayor insolación, y a ser posible eviten mojar más la acera que el césped. Y ya puestos, quizás es hora de repensar la persistencia de vallados en entornos de Centros de Salud de dudosa utilidad actual, o al menos dar alguna alternativa útil a los peatones.