Comportamiento y responsabilidad

“Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir” (José Saramago)

Es un hecho que en esta vida, nadie siente lo mismo, ni lo expresa de la misma manera, ni en los mismos contextos. Algunas personas expresan más de lo que en realidad sienten, mientras otras sienten más de lo que expresan. Cuando perdemos a un ser querido, nuestro mundo interior se altera y pasa de los remolinos de la cotidianidad a fuertes tsunamis emocionales: vivir cada día un tsunami, tal como ha venido ocurriendo durante más de un largo año de incertidumbre zozobra y muerte, algunos lo han vivido en un ahogo constante, un incesante luto, sin despedida humanizada del finado y otros en cambio con un simple aunque afectado desconcierto emocional.

Uno de los pilares de la evolución del ser humano tiene que ver con las consecuencias de nuestros actos. La adolescencia es una primavera que suele superar los avisos de la razón, no conoce aún o trata de ocultarse que los errores pueden condicionar un futuro e incluso el de otras personas cercanasCada quién es responsable de lo que le sucede y tiene el poder de decidir lo que quiere ser. Lo que eres hoy día es el resultado de tus actos pasados. Lo que serás mañana es el resultado de tus actos de hoy”.- Decía un líder espiritual indio-.

Hemos pasado ya, los 3.000.000 de personas han muerto en el mundo desde que empezó la epidemia del coronavirus, más de 75.500 en nuestro país. Y ahora mismo en la India se está viviendo, o más bien muriendo gente por centenares, y donde se nos descubre un panorama dantesco, cruel, desgarrador donde el crematorio se ubica en la misma calle, y ciertamente esto nos retrotrae a siglos pasados donde los carretones iban llenos de seres humanos, que habían contraído, pestes, pandemias y mortales enfermedades, que hoy creíamos desterradas de esta civilización, y sin embargo. En un mundo tan vertiginoso podemos parar un instante para reflexionar sobre esas cifras y lo que significan. Aunque se trata de uno de los sucesos más dramáticos que ha padecido la humanidad a lo largo de su historia, una parte de los ciudadanos no ha dejado de comportarse como adolescentes insensatos que ponen en riesgo su salud y la de los demás, aumentando exponencialmente las posibilidades de contagios. Una persona puede torcer su vida, caer una y mil veces en el pozo, es su responsabilidad salir de él, aprender de sus errores, entre ellos un error que nunca suele faltar: culpabilizar a los otros. Pero nadie debería por su irresponsabilidad poner en peligro a los demás y eso está sucediendo en España desde que llegó el terrible virus. No hace falta poner ejemplos. Existen pues dos grados de irresponsabilidad: no protegerse y poner en riesgo a los otros. Pero hemos visto que existe un tercero, quizá más grave y es tratar de aprovechar la pandemia con intereses particulares. El peor y más utilizado es el político que presume de adoptar decisiones populistas que, a sabiendas, no van a detener la propagación del virus pero sí van a recibir el apoyo de quienes anteponen sus intereses a la salud del resto de los ciudadanos. Su discurso es tan zafio que llega a pervertir palabras tan sagradas como libertad: yo hago lo que me place aunque ponga en peligro mi vida y la de otros seres humanos. Se ponen el impermeable y reflexiones tan obvias como estas les resbalan.

Ante una situación tan dramática, en una sociedad madura no sería preciso obligar a los ciudadanos a cumplir normas, ni siquiera a privarles de su libertad de movimientos. Pero conocemos la picaresca, sabemos que muchos intentan burlar con mil excusas a la policía que trata de impedir sus viajes, haciendo gala de una insoportable adolescencia social. En una sociedad madura, todos sabríamos qué hacer con la responsabilidad, la conciencia, la solidaridad y la libertad, cuatro viejos conceptos que deberían caracterizar a los seres humanos en el siglo XXI. A mí me lo parece… vamos…

 

                Fermín González salamancartvaldia.es          blog taurinerías