Irreflexión 

- Qué tal señor Manuel. ¿Cómo se encuentra?

- Pues hombre, sin llegar a lo que comentaba Don Enrique de Sena, tú amigo de “confidencias familiares: “Soy viejo, rematadamente viejo asquerosamente anciano”… Pues le ando parejo en estas apreciaciones que sentimos los que tenemos una edad avanzada. Lo que pasa es que yo lo digo a menudo; pero muchos compañeros de “quintas” lo ocultan o me dicen. Qué pesimista eres. ¿Pesimista?... no; realista muy realista. Pero si hay días en que me duele todo.

- Pues estamos “apañaos”. Pues tampoco hoy es mi día, ya que estoy leyendo un libro de Oscar Turquets y me “llegó” por donde dice: “Vivir no es tan divertido y envejecer, un coñazo”. Es una obra autobiográfica que trata del fastidio de envejecer y la aceptación de la muerte. Pero  también celebra ¡los placeres de la vida!

- ¡Menos mal!

- Sí señor Manuel, ya que Oscar trata los temas de actualidad más en boga últimamente y que desgraciadamente la gran pandemia que padecemos han agravado: “La obsesión de prohibir de todos los gobiernos, el “atentado estético de las mascarillas” o las teorías conspirativas  sobre el Virus”. ¡Un sin vivir! Pero que va sobrado de razones.

- Sí. Ya lo decía Pío XI en (Mens Nostra, nún 5). “La más grave enfermedad que sufre  nuestra época, y fuente fecunda de los males que lamenta toda persona sensata, es la ligereza e-IRREFLEXIÓN, que lleva extraviados a los hombres”.

- Cargado iba de razones el Papa Pio XI (q.e.p.d). No se puede decir más con menos palabras. Lo dicho, que no se reflexiona (Considerar de nuevo detenidamente una cosa).

- Creo. señor Manuel, que ya estamos divagando un tanto. (Andar a la ventura. Separarse del asunto que se trata. O, escribir sin concierto ni propósito fijo y determinado).

- Pues sí, tienes toda la razón; ya que tú pregunta fue ¿Cómo se encuentra? Y mira a lo que hemos derivado. Aunque  bien cierto es que estoy viejo. Y me da apuro el hablar de la vida que se nos escapa a pasos de gigante, de la enfermedad, que a estas alturas ya no es buena vida; de la muerte, que cada vez está más cerca. Y hasta de la resurrección, donde yo pienso que lo mejor es ¡ver para creer!… Todo ello es una tarea difícil de contestar. Y me pregunto angustiado ¿Nosotros envejecemos y desaparecemos?... Ello es cierto; pero me gustaría dirigirme al estamento correspondiente, ¿La Ciencia?... con una tímida pregunta. ¿Hay otra existencia? Y ¿Si no la hay?... Pero creo; que la-CIENCIA-, no pueda responderme  respecto a esta última y, creo que la más importante de todas las preguntas.

- ¡C… señor Manuel Hoy está usted que “se sale” en sus reflexiones, en voz baja!

- Bueno, no sé si serán reflexiones. Pero matizo que lo que si son, es pura realidad. Alguien decía con buen criterio: “La vida es armonía, la enfermedad es desarmonía del ser viviente y la muerte es la disolución de la armonía de la vida”.

- ¡Amén!

- Y cambiando de tema para terminar la charla mañanera que nos ha salido borrascosa en grado sumo, pero no exenta de verdades. Y como anteriormente hemos hablado de los-Placeres de la Vida-, y de que tenemos que-Reflexionar-sin-Divagar, que mejor ejemplo podemos poder como colofón que el ejemplo que nos ha dado al respecto-Policarpo Sánchez- (Ver foto con Ingelmo)-Presidente en salvar el-Archivo de Salamanca-. Pues hace un año estaba ingresado en la UCI  y en dos ocasiones la dieron por desahuciado de la vida. Pues bien; en una entrevista dice. “Que aprecia la vida y pide a todos que nos cuidemos. La vida es maravillosa, pero es como la copa de cristal que si se cae al suelo se rompe en pedazos en un solo instante. Hay que ser conscientes de nuestra fragilidad como humanos y seguir extremando las precauciones”. Esto lo dice alguien, que en abril del-2020-, estaba contagiado del-VIRUS- en la UCI del Hospital de Salamanca y que continua siendo portador de graves secuelas e inmerso en la lucha por la supervivencia. (Ver foto con amigos). Todo un ejemplo de superación y aguante.

- Por eso  a  nosotros, usted y yo, aún nos queda mucha batalla de supervivencia por delante. Por ello, vamos a tomarnos nuestro vermú con anchoas y reflexionemos sin divagaciones ni irreflexiones fuera de lugar. ¿Vale?