Baúl de los recuerdos 

- Buenos días señor Manuel.

- Buenos y santos amigo.

- ¿Señor Manuel?

- Dime prenda.

- Nada. Que supongo que a usted le pasa como a mí; el que de vez en cuando le “vienen los recuerdos que todos tenemos en nuestro-BAÚL-, particular y que como en la vida misma, hubo alegrías y penas. ¿Es así?...

- Pues claro hombre, yo por ejemplo tengo la obsesión por temas relacionados por los espacios abiertos, ello viene de cuando era pastor de ovejas y estaba los días enteros en esos campos de Dios.

- ¿Señor Manuel? (Ver foto).

- Dime rey.

- Pues en lo que me concierne, en esos recuerdos no se me olvida cuando allá por el año-2012-, andaba yo con mis pensamientos y disquisiciones cuando una voz ronca, desde el otro lado de la valla de alambrada de la parcela me espetó sin miramiento ninguno. Anselmo… no te “emperres”, no vas a sacar nada de ese huerto… ¡no hay lombrices en esa tierra! Quien así me “susurraba era usted.  Aquel  “ser” que me sobresaltaba,  ¡era usted!... estamos en él-2021-, y aquí continuamos “susurrándonos” mutuamente y tomando nuestro vermú mañanero, en carrete de larga duración.

- ¡Y, por muchos años!

- No se haga usted tantas ilusiones y vayamos… ¡Partido a partido!

- Mucho antes a mis recuerdos vienen aquellas partidas de julepe que tenía junto a Felipe Yagüe, Simón Barba y Nicomedes García en el Bar del señor Manolo ‘El Cuco’, de Poveda de las Cintas. (Ver foto), Felipe y Nicomedes ya murieron y Simón y yo “andamos” despacio y con los achaques correspondientes a la edad.

- Pero más lejos aún, queda cuando iniciaba los estudios de Bachillerato en el Fray Luis de León, con examen de ingreso siempre oral. Y recuerdo, como si lo estuviera viendo,  cuando el recto sacerdote-Don Juan Antonio Ruano, Profesor de Religión-, te preguntaba: ¿Cómo son los ojos de la Virgen? Y había que responder sin escusa: “Misericordiosos como decimos en la Salve”.

- Y luego estaban los compañeros de andaduras estudiantiles; que fuimos muchos y de muy variada procedencia. Siente por ello no mencionar a todos y lo haré de los que mejor me llevaba, aun siendo consciente de que tanto de unos como de los otros, muchos de ellos ya habrán muerto: “José Alicio Cruz, Felipe Santos Toribio, Miguel Fonseca Almaraz, Ricardo Bajo Sánchez, Trinitario García Oreja, Matías Martín Cubas, Leoncio Martín Herrero, Gonzalo Martín Merino y más. Siempre en el recuerdo tendré a-Secundino Martín Arnés; el cual se suicidó tirándose al tren en el apeadero de la Alamedilla.

- ¡Vaya por Dios!

- Sí. Fue ello muy importante para todos nosotros.

- ¿Sabe usted?... Dos temas que no he olvidado son completamente opuestos. En primero fue de mí primer artículo sobre la caza deportiva en La Gaceta y más tarde en ‘La hoja del Lunes’ fue después de la muerte de Nicolás Dorado ‘Guarda Mayor’ y Director. Tuve una difícil tarea de iniciación, ya que-Nicolás Dorado-, estaba dotado de unas cualidades narrativas poco comunes, en su dominio del lenguaje y su estilo en sus crónicas de caza. Siendo para mí una tarea apasionante de no desmerecer.

- El segundo tema ha ocurrido para el recuerdo hace unas fechas, lamentablemente con la muerte asesinato de Roberto Fraile, en Burkina Faso. Roberto, siendo él mucho más joven y yo también; comenzó en Televisión Salamanca, acompañándome como cámara en los programas de ‘Caza y Pesca’ y también en otros de entrevistas varias…

- Recuerdo que la primera vez que “salió” conmigo, nos acercamos a él querido pueblo de Villoruela (de donde fui años más tarde Pregonero de sus fiestas), donde haríamos una Entrevista al bueno y singular Rufo maestro de la mimbre. Estando en ello nos llegó la noticia de que en Villar de Gallimazo, se había declarado un incendio de grandes proporciones en las tierras de cereales y amenazaba con llegar hasta el mismo pueblo… así nos fuimos a toda velocidad y cubrimos la información.

- Roberto fue asesinado  haciendo un reportaje sobre la caza furtiva, en Burkina; muy lejos de aquí y después de muchos años de sus inicios. Descanse en paz.

- Sí señor Manuel, triste e impresionante. Y ya ve usted en lo que hemos derivado en nuestros recuerdos en el baúl, particular y nuestras alegrías y penas. ¡Ahí lo dejo!