Alba de Tormes al día

Manuel Gómez investiga alternativas a los antibióticos en la medicina veterinaria

Esta necesidad surge sobre todo tras la demanda existente en la actualidad de reducir el consumo de antibióticos a nivel global
Los colegios Santa Isabel y San Jerónimo vieron despertar el interés por la ciencia de Manuel Gómez

Alba de Tormes puede presumir de haber sido testigo del crecimiento, evolución y formación de un nutrido grupo de jóvenes que, hoy en día, han decidido labrarse un futuro en la carrera investigadora. Este es el caso de Manuel Gómez, un joven albense cuya tesis doctoral se centra en el estudio de alternativas a los antibióticos en la medicina veterinaria, una necesidad surgida sobre todo tras la demanda existente en la actualidad de reducir el consumo de antibióticos a nivel global. Dicho trabajo lo realiza en el grupo de investigación Digesporc del departamento de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de León. En dicho departamento lleva a cabo sus estudios de doctorado gracias a una beca predoctoral de la Junta de Castilla y León, aunque actualmente se encuentra en Santiago de Compostela realizando una estancia temporal en el Centro Singular de Investigación en Química Biolóxica e Materiais Moleculares (CIQUS).

"Tras el descubrimiento de la penicilina por parte de Fleming, este tipo de medicamentos han sido de vital importancia en el control de enfermedades de gran relevancia. Sin embargo, su uso indiscriminado tanto en medicina humana como veterinaria ha favorecido la aparición de bacterias resistentes, limitando con ello su eficacia. En este sentido, y de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la resistencia a los antibióticos constituye una de las mayores amenazas para la salud mundial, ya que la falta de antibióticos eficaces compromete tanto la atención sanitaria como la seguridad alimentaria", explica Manuel Gómez.

Junto a lo anterior, se suma el enlentecimiento en el desarrollo de nuevas moléculas de antibióticos, principalmente por el alto coste que supone, por lo que la búsqueda de alternativas se torna tan importante.

"En la principal línea de investigación estudiamos la propiedad antimicrobiana que pueden presentar diferentes compuestos naturales, como los ácidos orgánicos o los aceites esenciales, frente a microorganismos patógenos de gran relevancia en el sector porcino como pueden ser bacterias de las especies Salmonella entérica o Brachyspira hyodysenteriae, o incluso frente a coronavirus como el virus de la diarrea epidémica porcina (PEDV). Por otro lado, en nuestros estudios también incluimos otras alternativas con potencial actividad antimicrobiana como desinfectantes, péptidos o los interesantes probióticos, que son microorganismos vivos con propiedades beneficiosas sobre el organismo hospedador, entre los que destacan las bacterias del género Lactobacillus o levaduras como la famosa Saccharomyces cerevisiae", describe el joven investigador albense.

No obstante, el trabajo de Manuel Gómez no acaba aquí, sino que su pasión investigadora le lleva también a colaborar con su grupo de investigación en otros proyectos.

"Hemos trabajado en el estudio de la microbiota digestiva, tanto de cerdos como de pollos, así como en proyectos consistentes en el uso racional y prudente de antibióticos en producción porcina, en los que están involucrados el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL) y relevantes integradoras porcinas regionales, entre otros. Además, durante la pandemia, y aunque nuestra labor investigadora se vio paralizada durante los meses más duros, llevamos a cabo pruebas diagnósticas de Covid - 19 mediante la reacción en cadena de la polimerasa o PCR dando apoyo a la Gerencia de Atención Primaria de León", apunta Manuel Gómez.

Y es que su labor le ha valido junto a su grupo numerosos reconocimientos, entre los que destacan la participación en diferentes congresos o la aparición en revistas científicas, tanto a nivel nacional como internacional.

"Soy consciente de la precariedad de nuestras condiciones, así como del enorme tiempo de dedicación que supone este mundo, pero creo que el hecho de pensar que con tu trabajo puedes ayudar a mejorar las condiciones de bienestar y salud animal es algo gratificante. Como decía mi abuelo, la cabeza está más que para llevarla encima de los hombros, entonces, ¿por qué no aportar tu granito a la ciencia?", declara.

Alba de Tormes siempre en la memoria

Los colegios Santa Isabel y San Jerónimo de Alba de Tormes vieron despertar el interés por la ciencia de Manuel Gómez y el grado en Biotecnología de la Universidad de León terminó de confirmarlo. A partir de entonces, la carrera investigadora de este albense ha sido de continua formación y de no parar, aunque siempre con Alba de Tormes en la memoria y aprovechando el mínimo tiempo libre para volver a casa.

"Tengo que decir que, a pesar de lo mal que he llevado siempre las despedidas, creo me han marcado positivamente para bien. Aunque reconozco que muchos fines de semana volvía a casa y que la nevera siempre estaba cargada de tápers de mi madre, creo que vivir la etapa universitaria en un lugar diferente y salir de tu zona de confort, es algo que sin duda recomiendo. A mí me permitió espabilar y estoy convencido de que me ha ayudado a afrontar de mejor forma los problemas que me han surgido a lo largo de este tiempo. Además, el hecho de conocer otros lugares, costumbres, formas de pensar, así como personas de diferentes partes del mundo es el mejor aspecto a valorar en cuanto a esta experiencia se refiere. No obstante, y como bien saben las personas que me conocen, me encanta volver a Alba de Tormes, salir de fiesta con mis amigos estresados, hacer deporte con la gente de mi pueblo y alardear del jamón de mi tierra. Y es algo de lo que no creo que me canse nunca", recuerda Manuel Gómez.